183.13 Si la letra con sangre entra...


Gandhi lo hace de nuevo.


La noticia, aquí, vía Yahoo!

183.12 Shaun of the Dead Island

Primero, vean "Shaun of the Dead" (del director de Scott Pilgrim, en México la conocen como "El desesperar de los muertos"). Después, vean el tráiler de Dead Island.

Ahora si, disfruten:



Damn you, internetz!

Me hicieron llorar. :'(

183.11 Neil Gaiman acerca de las descargas por internet

Neil Gaiman es de mis autores favoritos. No sólo de cómics (The Sandman podría ser el mejor cómic que he leído), sino que tiene libros geniales bajo su nombre: Coraline y Good Omens (escrito junto con otro grande, Terry Pratchett).

Sus libros he podido comprarlos. Sus cómics no. Es casi imposible encontrar todos los libros de The Sandman en México. Si, existen excelentes recopilaciones de la editorial española NORMA, pero no siempre la manejan, y mandándolas a pedir sale un ojo de la cara, así que para leer The Sandman, recurrí a descargar la serie por internet. Me ayudó de sobremanera a pasar el Servicio Social.

Cuando he podido, y sabiendo lo que escribe este señor, he comprado el material original. Por ahí tengo "La casa de muñecas" (tercer arco de The Sandman) y "Death: the high cost of living".

Los gobiernos de algunos países, entre ellos México y España, han decidido tratar de regular algo tan intangible como es el internet. Los torrents de descarga están en la mira, por las "violaciones" a la propiedad intelectual cuyas obras pueden encontrarse en internet. Alejandro Sanz, Alex Lora y Aleks Syntek (tres Alejandros, ja), han saltado para defender éstas leyes y sus "derechos".

Para leer más sobre éstas leyes (absurdas), recomiendo una leída a ALT1040, quien tiene sendos artículos explicativos sobre éstas leyes: Ley Sinde y ACTA.


Sobre las descargas por internet ("ilegales"), el señor Gaiman tiene algo que decir:



"Así que me dije ¿sabes qué es todo esto? Gente prestándose los libros."

183.10 El Rito

Ah, "The Rite". Película que se benefició con la publicidad que le dio López Dóriga y que no cumple con ninguna expectativa.

Michael Kovak, hijo de un embalsamador, es cínico y escéptico. Aún así, se mete a un seminario del cual decide salirse antes de tomar sus votos. El padre Matthew decide mandarlo a Roma, a un seminario sobre exorcismos, creyendo que ahí encontrará su vocación. Ya en Roma, lo mandan con el padre Lucas Trevant (Anthony Hopkins), el exorcista mejor capacitado y menos ortodoxo para que le enseñe a expulsar al demonio de su rebaño. Pero algo sale mal, y el propio Trevant enfrenta su momento más oscuro con el único apoyo de un aprendiz que no tiene la fe suficiente para enfrentarse al mismísimo Baal.

Las actuaciones son básicas. Ni O´Donoghue ni Braga (Michael y Angelina) logran trasmitir emoción alguna, y eso que ven al demonio de frente. A Hopkins lo noté incluso un poco distraído, repitiendo las frases de Lancaster Merrin en "El Exorcista".
La trama es plana, no concede nada al espectador y un detalle que me chocó: es tremendamente católica y correcta. No hay espacio para el escepticismo ni el ateísmo. Incluso un niño que rechaza la fe católica es víctima de las maquinaciones del diablo, que si bien hay gente que lo acepta sin problema, a mi me chocó de sobremanera. (Se lo perdono a "El exorcista" por lo bien lograda y porque el Padre Karras se enfrenta con un problema de fe que no parece el arrebato de un niño enojado).

De todas las representaciones del Demonio que he visto en películas y series, la de ésta cinta debe ser la más absurda. Vamos, hablo de la pinche mula de ojos rojos.

Las similitudes con "El Exorcista" son demasiadas, que ni vale la pena mencionarlas. El "diablo" en sí no está bien representado. No hay grandes sustos, ni un giro inesperado de la historia, ni "shock" físico (como las torsiones de cuerpo en "El exorcismo de Emily Rose", por ejemplo). Es decir, el peso recae en la interpretación pura y llana de Hopkins, el cual, como comento, me parece inconexo, aunque nunca malo.

Espérense a que la pasen por Canal 5 un sábado. Con un poco de suerte la pondrán en la Trilogía (¿aún hay trilogía por Canal 5?) junto con las dos mencionadas anteriormente y aún así siento que no valdrá la pena.

Eso si, si su acompañante es de alguna generación entre los BackStreet Boys y Justin Bieber, posiblemente se sienta atemorizado y sorprendido por una película "que habla del Diablo". Pero uno que ya ha visto un poco más, poco tiene que ofrecerle ésta cinta.

No merece ni un Humbertcricio, endemoniado o no.

183.9 El impresionante trailer de "Dead Island".

Desarrollado por Techland, la próxima pesadilla zombie está ambientada en un lujoso resort, donde los héroes tendrán que escapar de hordas de muertos vivientes. El juego al parecer aún no tiene fecha de salida, pero con el puro trailer de lanzamiento puso sobre aviso a los jugadores. Una verdadera joya que encierra la tragedia de un apocalipsis zombie. Hasta la música me deprimió un poco, de lo bien utilizada que está:



No estoy seguro de querer comprarlo. Soy más de "Survival Horror" de acertijos como Silent Hill que de combate. Pero espero valga la pena la espera para verlo completo.

183.8 Esto es lo que pasa cuando las madres no toman ácido fólico.

El problema de la gente que crece educada con telenovelas y los programas tanto de Televisa y TVAzteca es que suele tener pensamientos estúpidos: los ricos son malos, los pobres buenos, los buenos son buenos y los malos son malos siempre y los buenos merecen ganar. Y luego está esto:





Entiendo la necesidad de querer cumplir los sueños, aunque a mi me parezcan estúpidos. Entiendo la admiración que alguien puede tener por los artistas, políticos y la familia real, aunque yo no la comparto.
Lo que no entiendo es el chantaje simplón tipo rabieta de niña chiquita: "si no haces lo que yo quiero no comeré y me moriré de hambre". Yo hacía eso, claro. Cuando tenía cuatro años. Y mis papás me daban un buen coscorrón para que se me quitara lo mamila.

En serio papás, está muy bien enseñarle a los hijos eso de perseguir sus sueños y de que "sean ellos mismos", pero también enséñenles a mantener la perspectiva de las cosas, que luego terminan haciendo huelga de hambre porque no los invitan a la boda de algún Príncipe.

Y futuras madres: el ácido fólico se toma desde antes del embarazo, para evitar cosas así.

183.7 Black Swan

Alerta de Spoilers: advertidos quedan.

Darren Aranofsky nos presenta una historia de ballet y esquizofrenia. Nina (Natalie Portman) es una bailarina esperando su gran oportunidad, en el borde mismo de su juventud. La oportunidad llega cuando obtiene el papel de la Reina Cisne para El Lago de los Cisnes, pero existe un problema: si bien Nina es perfecta para la frágil, delicada y temerosa interpretación del Cisne Blanco, "dejarse llevar" es casi imposible, lo que arruina su interpretación del Cisne Negro, la hermana gemela del Blanco. Esto empieza a afectar su psique, e inicia el lento descenso a la locura a través de un camino lleno de espejismos, automutilación y un desdoblamiento de la personalidad que nos lleva a pensar qué parte de Nina tiene el control y qué es lo que en realidad estamos viendo.

Nina es frágil, inocente y raya en lo patético. Su madre abusa psicológicamente de ella, en arranques enfermizos de sobreprotección y una actitud con tendencias bipolares. Su director de ballet la acosa sexualmente, dejando entrever que Nina pudo haber conseguido su papel gracias al dejarse abusar. Durante la película vemos como el abuso se entremezcla con la dirección, no dejando en claro si ésta intromisión forma parte del inusual entrenamiento o es en realidad un juego enfermizo en el que al parecer Thomas Leroy somete a sus "favoritas".

Lily (Mila Kunis) es una bailarina traída de San Francisco, quien poco a poco se acerca a Nina y provoca en ella la reacción definitiva para convertirse en el Cisne Negro. Lily es casi tan buena bailarina como Nina, y de hecho su versión del Cisne Negro es más convincente, por lo que de inmediato queda como suplente de Nina y dispara la paranoia en ésta. ¿Lily está tramando su caída?, ¿porqué ha tenido sueños tan extraños con ella?, ¿en realidad pasó lo de la discoteca?, ¿cuáles son sus verdaderas intenciones?

Beth Macintyre (una Wynona Ryder escalofriante) es un elemento importante: la bailarina de ballet obligada a retirarse, antigua favorita de Leroy y deprimida por la pérdida de su modo de vida. Odia a Nina de inmediato, a la que considera culpable de su desgracia. Tanto pierde Beth, que supongo la pérdida de las piernas (bueno, no las pierde, pero sé que si se las partió en un accidente como para necesitar fijaciones externas le quedarán inservibles para bailar ballet de nuevo) y la mutilación del rostro es meramente simbólico, la pérdida de todo lo que ella representaba en el mundo del escenario: baile y belleza.

Los espejos son importantes objetos en la película: en muy pocas escenas no aparece alguno. De hecho, tengo una teoría acerca de éstos espejos y el desdoblamiento de la personalidad de Nina: durante toda la película, Nina viste de blanco, mientras la mayoría de sus compañeras visten de gris o negro, es el cisne que resalta. Pues bien, hay otros tres personajes que siempre aparecen vestidas de negro: Lily, la antagonista natural de Nina, Erica (la madre) y Beth, la antigua bailarina. Mi teoría es que son ellas tres parte de la esquizofrenia. Obviamente Beth representa un problema a ésta teoría, porque el resto de la gente interactúa con ella, pero denme el beneficio de la suspensión de la incredulidad. Verán, el Cisne Negro tiene tres opciones en determinado punto de la película: dejarlo todo y volverse una fracasada (como su madre), interpretar su destino como bailarina a la perfección entregándose por completo a Leroy sacrificándose ella misma para después ser desechada (como Beth), o dejarse ir y abrazar al Cisne Negro (como se supone Lily debe ser). Cada una de éstas tres personas está representada por espejos: los de la casa de Nina, los del camerino que comparte con Beth y los del estudio donde practican, que es donde ocurre la mayor interacción con Lily. Ellas tres son un mero reflejo de lo que Nina podría convertirse, tres Cisnes Negros en lugar de uno, todos indeseables para Nina como se puede vislumbrar al final de la cinta. Esta triada de personajes también parecen representar la sexualidad de Nina, entre la represión (la escena donde Nina trata de masturbarse y descubre a su madre dormida en el cuarto), la utilización ("my little princess") y la liberación total (la escena entre Lily y Nina).

La transformación pasajera de Nina en la interpretación final es sobrecogedora: en realidad se está convirtiendo en un Cisne Negro. El maquillaje es sorprendente. Cada vez que mira a la cámara se logra un efecto sorprendente. La implicación, horrible. Por un momento, al final, parece basada en algún cuento olvidado de Edgar Allan Poe.
Y al final, quedan las dudas: ¿en verdad mató a alguien?, ¿ella provocó lo que presenció en el hospital con Beth?, ¿porqué el odio hacia ella misma?

Las actuaciones son buenas a secas, con la excepción de Natalie Portman que es sorprendente. Lo que es sorprendente también es el trabajo físico realizado por Portman: la pérdida de peso, y aunque no actúa todas las escenas de baile, si hace algunas, lo suficiente como para haberse roto un costilla durante la filmación. Mila Kunis está bien, siempre es bueno verla en un papel serio. La escena "especial" que comparten deja intrigado al espectador. Barbara Hershey (Erica Sayers, la madre) me recordó en parte a las mejores actuaciones de Marcia Gay Harden, lo cual es un halago. A Wynona me hubiera gustado verla más. A Vincent Cassel (Thomas Leroy) m hubiera gustado verlo un poco menos.

El ritmo de la película decrece un poco a la mitad. Se siente que parte de la subtramas se quedaron de lado (su relación con las compañeras, el destino final de Beth, etc). El manejo de la cámara al principio me pareció un tanto desordenado y después no me percaté si me acostumbré al movimiento o de plano lo dejó de lado. Las secuencia de ballet si parecen un poco cortadas para la edición. La música cumple en buena medida.

Aunque la considero muy buena, no es imprescindible. Como thriller psicológico siento que le hizo falta algo, aunque aún no doy qué podría ser. No es una película de terror, aunque tiene sus momentos de tensión y (para los que odian las uñas arrancadas) incluso un poco de horror físico.
Vayan a verla con sus reservas, para no salir decepcionados. Admiren la técnica tanto de Natalie Portman como de Nina. Sufran un poquito con ella. Y no, no es una película "para niñas".

También vean Perfect Blue, la cual si es imprescidible.

Un Humbertcricio de plumas de cisne, con tutú incluído.

Les dejo el OST de la película, de regalo, por si la película no les gustó pero la música si. Por el enlace se le dan las gracias a @In_lack_ech.

183.6 Burlesque

O "Noches de encanto", como se llama en nuestro país.

La clásica historia de la chica ingenua de un pequeño pueblo de EU que intenta cumplir su sueño de ser artista en Los Angeles para encontrarse con el sórdido mundillo debajo de la fachada Hollywoodense, aunque en una versión bastante light y con tres agradables sorpresas: la chica es interpretada por Christina Aguilera (que aunque no la considero atractiva, admito su talento como cantante y la impresionante voz que tiene), la "hada madrina buena" es interpretada por Cher, quien también muestra su voz, y la "antagonista" es Kristen Bell.

Aunque Ali (Aguilera) sueña con llegar a ser una gran artista en Hollywood, se enamora de los actos presentados por Tess (Cher) y sus chicas en el Burlesque Lounge. Aunque de inmediato no la aceptan, con ayuda de su nuevo amigo Jack y mucha paciencia, decide trabajar como mesera en espera de su oportunidad, oportunidad que llega cuando se abren las audiciones y decide er aceptada en la compañía, quiera o no quiera Tess. Más allá, cuando Nikki trata de sabotear su acto, se le da la oportunidad de demostrar que sabe hacer algo más que bailar y sincronizar los labios con las letras de la canción, logrando un efecto inmediato en el público.

Al mismo tiempo, Tess tiene problemas financieros, y la continua presión de su ex-marido y el arquitecto que quiere convertirse en el dueño del Lounge, Marcus (interpretado por McSteamy) hacen que empiece a considerar su sueño acabado. Pero hay algo que el Lounge y sus amigos que la impulsan a seguir adelante hasta las últimas consecuencias.

Menciono que es bastante light la historia, ya que los lugares comunes de las "chicas de pueblo pequeño en ciudad grande" no se presentan: si bien Ali es cortejada por Marcus (a quien consideramos un patán, y aunque todo mundo se lo advierte a Ali, nunca vemos completa ´sta faceta), no estamos seguros si terminará cayendo en la trampa. Aquí, el hada madrina buena es en realidad excepcional, y la antagonista realmente no va más allá de un sólo intento para humillar a Ali, dejando la mayor parte del tiempo de la historia dividida en el espectáculo (bien montado) y la historia de amor entre Ali y su compañero de apartamento.

Es una buena opción, aunque ni el guión, ni la trama, ni la dirección son algo que no hayamos visto antes. A las chicas les encantará (supongo) el vestuario, las interpretaciones y (supongo que) la historia romántica. Chicos: los actos de burlesque los mantendrán entretenidos, créanme.

Algo que deben checar: la interpretación de Cher de "You haven´t see the last of me" fue grabada en vivo. Algo digno de escuchar.

Un Humbertcricio de corseteria.

183.5 The Green Hornet

Cuando el desobligado, irresponsable y estúpido Britt Reid toma el control del Daily Sentinel y la herencia familiar tras la muerte de su padre (James Reid, interpretado por Tom Wilkinson), debe enfrentar el hecho de que es un bueno para nada. Después de recontratar al joven Kato, y viendo las habilidades de éste (artista, mecánico, inventor, genio armamentista), decide lanzarse a la calle a cometer tonterías; pero, salvando la vida de unos transéuntes de una pandilla, toma la decisión de volverse un héroe, y utiliza el periódico del que es dueño para darse publicidad.

Tan ridícula como la trama, The Green Hornet no es tan mala como pensé que fuera a ser: tomando en cuenta que el guión fue co-escrito por Seth Rogen y que la película parece desencajar con el resto de la filmografía de Michael Gondry (Be Kind Rewind, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos) pudo haber salido mucho peor.

Seth Green interpreta a Britt Reid/The Green Hornet, mientras el joven Jay Chou hace el papel de Kato, que perteneciera a Bruce Lee.
Al parecer decidió no tomarse tan en serio a la película de parte de nadie, lo que la hace más disfrutable, sin una trama complicada, escenas de acción demasiado cargadas o el inevitable enfrentamiento entre el héroe, su identidad secreta y el público, lo cual es de agradecerse.

Christoph Waltz (Hans Landa, en Bastardos sin Gloria) interpreta a Chudnofsky, el regente del mundo criminal en Los Angeles, con una actuación buena, aunque no sobresaliente. También actúa Cameron Diaz, como Lenore Case, la secretaria (criminóloga y periodista) de Reid, y que será el punto de conflicto entre éste y Kato.

Los efectos especiales son decentes, aunque estoy en desacuerdo con la utilización que les dieron a la hora de mostrarnos el talento de Kato en artes marciales. La "ralentización del tiempo", aunque se ve bien, parece indicar que Kato tienen algún tipo de superpoder, lo cual es innecesario. Creo que las habilidades de pelea, así, sin efectos, hubiera sido mejor.
De los autos (las Black Beauties) no hay queja, quitando el hecho de que ni los tanques del ejército están mejor equipados o son más resistentes.

Los diálogos y situaciones son meramente malas. Britt diciendo "shit" cada tres palabras, Chudnofsky tratando de aparentar ser más "cool" como jefe de la mafia y Lenore aceptando acoso sexual de parte de su jefe y su compañero de trabajo mientras realiza un "criminal profile" digno del FBI.

Una cosa que me encantó: el tributo a Bruce Lee, con el "golpe a una pulgada" que realiza Kato.

Siento que The Green Hornet es a las películas de "superhéroes" (o de vigilantes, más bien), lo que Team A (Brigada A: Los magníficos) es a las películas de acción: tan ridícula que es buena.
Es una buena opción, sin tener grandes momentos de comedia mantiene un buen ritmo, un par de gags están muy bien puestos y si uno no exige mucho, sale encantado.

Por cierto, también aparece Edward Furlong.

Un Humbertcricio verde, antibalas y con las cosas esas tipo Ben Hur a los lados.