192.6 The change-up (O, Si fueras yo)

Comedia de "body swap" (intercambio de cuerpos después de algún deseo, ya sea galleta de la fortuna, cometa o, en éste caso, orinar en una fuente mágica) interpretada por Ryan Reynolds y Jason Bateman.

Ryan Reynolds es Mitch Planko, el irresponsable actor con problemas con su padre y conquistador de mujeres que envidia la vida de Dave Lockwood (Jason Bateman), su mejor amigo, quien tiene tres hijos, una carrera exitosa como abogado y quien al parecer dejó de hacer muchas cosas "en su juventud" para llegar a donde está mientras tiene envidia de la vida disoluta de Mitch.

Se realiza el cambio de cuerpos con la fórmula tradicional (confusión, aceptación, dañar la vida del otro, corregir los errores, aceptación de uno mismo) salpicada con humor escatológico y Olivia Wilde y Leslia Mann.

No es la comedia del año, en momentos la sentí larga, pero aprecio a Reynolds y a Bateman, así que diré que no es mala ni buena.

Un Humbertcricio intercambiado.

192.5 Ya es octubre, otra vez.

Por distintos motivos, mi mes favorito.

Ahora que alguien despierte al tipo de la canción de Green Day.

192.4 Cinco canciones para tocar en mi funeral.

Morir. Cosa desagradable y fea que nadie quiere hacer. Nuestro destino último. Pero para los que nos quedamos, después de que alguien muere y, sobre todo si fue un conocido, todavía queda una cosa pendiente: asistir al funeral.

Siempre he dicho que no quiero un funeral triste, aunque eso será algo difícil. También quiero que sea corto, lo más corto posible, sin misas por mi alma inmortal ni novenarios ni cabos de año ni nada. Una ceremonia pequeña, donde un par de personas hablen de mí (si hablan bien, bien, aunque también preferiría un Andrew Wiggin que hablara con la verdad, para equilibrar las cosas) y que me echen tierra encima. O que me cremen después de un velorio pequeño y dejen mis cenizas en una urna para que alguien se las coma en una película mexicana "chistosona" o las esparzan en la sala como sitcom gringo "chistosón".

Pero, durante el funeral, y para acallar los llantos de parientes y plañideras, quiero dejar constancia de la música que quiero que suene y si algún presente se las sabe, que las cante. Ésa sería una buena despedida.

5.- Stairway to Heaven - Led Zeppelin

Los asistentes serán recibidos con los melodiosos acordes de Led Zeppelin, listos para ser transportados al mismísimo cielo en medio de magia celta y satanismo. Yo me reiré desde mi tumba.

4.- Another ones bites the dust - Queen

Freddie Mercury toma la batuta. Un clásico que no debe faltar.

3.- The sound of silence - Simon and Garfunkel

Si fue tocada en el funeral de The Comedian, la quiero. Al final, todo es una broma.

2.- Highway to Hell - AC/DC

Puntos extra si muero en un accidente de auto. Logro desbloqueado si es en una carambola como en "Final Destination 2". Trofeo de platino si está tocando ésa canción en ése momento. Modo "Dios" si alguien se indigna. Modo "Creador del Universo" si alguien la corea en el funeral y hace "diablitos" con la mano en el coro. Fuck Yeah.

1.- Across the Universe - The Beatles

Y un pequeño viaje espiritual para terminar. Bonus si me creman y lanzan mis cenizas al viento con esta canción.


Así que ya saben. Evítense las molestias de un alma en pena y dénle play.

192.3 Veracruz, a la baja.

Hoy tomé un camión de casa de mi novia a mi casa. Lo que me llamó la atención fueron dos cosas: justo antes de tomarlo casi no había vehículos en la calle (a pesar de que en meses anteriores, a esa misma hora, era frecuente encontrar camiones de varias líneas y otros autos) y el camión que tomé venía prácticamente vacío (de nuevo, a esa hora y en esa ruta por lo general venían con más gente).

Entonces me cayó el veinte. Miren, el problema de trabajar en un barco, es que no siempre se puede uno comunicar a tierra. A veces el internet falla o de plano uno no tiene tiempo. Así que cada vez que regreso, después de dos semanas, es golpe tras golpe de información.

Cuando regresé ésta vez, supe de los 35 muertos enfrente de Plaza Américas. Entre ellos, se afirma, se encuentra Brigitte (célebre transexual de Costa Verde) y hasta se rumoró que famoso "El Ferras" era una de las víctimas.

Mientras grupos delictivos se matan entre sí, el Gobierno no tiene nada mejor que hacer en encerrar usuarios de redes sociales y crear leyes anticonstitucionales.

En ése breve trayecto de camión puede ver las calles casi vacías. Los comercios que anteriormente tenían clientes a esa hora (muchas taquerías en el rumbo) también se encontraban vacías.

La deuda dejada por la anterior administración (la del Tío Fide) no tarda en alcanzar un máximo histórico. Somos la región de América Latina con mayor incidencia de diabetes. El estado con mayor deserción escolar, alto índice de analfabetismo, primer lugar de casos de tuberculosis, y un largo etcétera.

Veracruz, cadáver a cadáver, paso a paso, está dejando de ser el sitio tranquilo y cálido que era para abrirse paso como uno de los peores estados para vivir. Una verdadera lástima, considerando la importancia histórica del Puerto y la cantidad de recursos naturales desaprovechados.

Una pena lo que le sucede a mi estado.

192.2 Final Destination 5

La quinta parte de la saga presenta más de lo mismo: un desastre (en este caso un puente que se derrumba y la secuencia es muy buena) que fue "previsto" por alguien que logra salvar a un puñado de gente que muere durante la visión y que posteriormente mueren de formas medio absurdas y elaboradas.

Las muertes (que siendo sincero, es lo único por lo que alguien va a ver éstas películas) se sienten aún menos creíbles que las de versiones anteriores, prescindiendo de los mecanismos de Rube Goldberg a los que nos tenían habituados, además de la inusitada cantidad de fallas técnicas que debemos pasar por alto para creerlas (SPOILER: ¿en serio un láser tipo LASIK puede llegar a través de piel y músculo?, ¿las agujas de acupuntura son tan gruesas?). Eso si, el gore se mantiene en el nivel e la tercera entrega.

Los tres puntos a rescatar son:
1.- Tristemente, se basa mucho en la autoreferencialidad respecto a la serie. Yo soy fan de eso, pero otras personas no dudo lo encontrarán cansino. El camión que carga leños, las canciones premonitorias, el número 180, la foto de la montaña rusa de la tercera parte...en fin, todo está ahí. La secuencia inicial de créditos, larga y tediosa, es un recordatorio de algunos de los instrumentos de la Muerte en partes anteriores.

2.- Al fin Tony Todd dice algo más que tres líneas. Me gustaría verlo aún más metido en la trama. Su personaje presenta una nueva forma de vencer a la muerte (en la primera sugiere que hay que engañar a la muerte siempre, en la segunda que hay que traer nueva vida) que al parecer si funciona, si no fuera por el humor negro que maneja la serie.

3.- El final me gustó. Tanto el final del protagonista como el final "final".

Ya saben a lo que van si la ven. No esperen gran cosa, más que un par de sustos y muertes inauditas.

Un Humbertcricio láser. (Porque a mí me operaron con láser para la corrección de la miopía, y me dolió ver ésa parte).

192.1 Super Smash Land



Visto por primera vez en Ecetia.

¿Se acuerdan el divertido y sencillo Smash Bros, dónde personajes de Nintendo se peleaban en un combate sin demasiadas reglas y muchas acción?
Un fan, Dan Fornace, hizo un "demake" siguiendo la tendencia actual de presentar personajes y conceptos de videojuegos en versiones de consolas anteriores y nos presenta Super Smash Land, un juego que se ve como si fuera para el tradicional Game Boy y que es completamente jugable.



El juego se encuentra para descargar y es completamente gratis.

Los controles son muy sencillos: las flechas son para las direcciones, Z es A y X es B. Y eso es todo. La dificultad es buena y se conservan los movimientos característicos de cada personaje. Al principio hay 4 para elegir: Mario, Kirby, Link y Pikachu y hay dos más bloqueados.

Aquí encuentran el link para descargarlo, y a jugar.


192 The Time Traveler´s Wife

Henry DeTamble (Eric Bana) puede viajar en el tiempo, pero hay algunas limitaciones, sólo viaja a eventos importantes en su vida (con algunas excepciones), no puede llevar nada consigo y lo más importante: no puede cambiar nada.

Un día conoce a Clare Abshire (Rachel McAdams) quien ya lo conocía. Y se enamoran, aunque ella ya estaba enamorada de él desde su infancia, cuando lo conoció por primera vez en el prado detrás de su casa siendo una niña. Se casan, aunque ella se casa con una versión mayor de él y viven juntos con las vicisitudes que corresponden a un matrimonio donde uno de los miembros desaparece de vez en cuando y no se sabe dónde ni cuándo volverá a aparecer.

Una historia de amor que se hace pasar por ciencia ficción, contada con flashbacks, flashfowards y saltos de tiempo que nos habla de la inevitabilidad y el destino, dirigida por Robert Schwentke y que salió hace un par de años y que tuve la fortuna de encontrar perdida en un disco duro que me prestaron.

Aunque deja muchísimas preguntas sin resolver, lo importante es el drama que sabemos se avecina, así como las discusiones de una pareja dimensionadas al cronoimpedimento de Henry.

Ligera, tanto en el manejo de los viajes en el tiempo como en la narración, quedé bastante conmovido por la historia y el desarrollo de los personajes a través de los años. Vale la pena darle una oportunidad, siempre y cuando no se busque el rigor característico que se esperaría de una película de viajes en el tiempo, sea lo que eso sea que signifique.

Un Humbertcricio eterno.

191 La compañía eterna.

Siempre que viajo, vaya a donde vaya (sea un Congreso, vacaciones, trabajo o un viaje tanpequeño como ir a recoger a mi novia a su Facultad) llevo un libro conmigo. La mayoría de las veces. También me es obligatorio, cuando estoy en un lugar que aúnno conozco, visitar sus librerías y comprar algo, aunque sean libros que pueda conseguir fácilmente en Veracruz. En los útimos meses, se me ha empezado a hacer costumbre (también) pasar por la librería Gandhi en la Terminal 2 del AICM, aunque lleve la mochila repleta de libros que apenas voy a leer (cuando voy hacia mi trabajo) o repleta de libros ya leídos (cuando viajo de regreso a casa), y ya depende de mi cartera si me compro algo o me espero "a la vuelta".


Tener un libro cerca se ha convertido en un imperativo. Descubrir y apreciar las pequeñas referencias entre ellos (en el primer libro de la serie de "Percy Jackson y los Dioses del Olimpo" en algún momento Percy recibe tres perlas, junto con la frase "lo que es del mar siempre regresa al mar", misma situación y frase que aparecen en el cuento "El marinero verde", de una colección de libros que leí en mi infancia [Mi Libro Encantado] y cuyo autor no recuerdo por el momento) y las referencias en mi propia vida (leer Tokyo Blues, de Murakami, que inicia en un aeropuerto en un aeropuerto). Pequeños detalles que van más allá de la historia que estoy leyendo, piezas de un mosaico enorme que nunca dejará de crecer y adquirir nuevas formas.


Hoy, en el consultorio, veo un poco hacia atrás: Stephen King ha dejado espacio para (guiño, guiño) Joe Hill. Asimov y Herbert descansan, y entran al ruedo McMaster Bujold y Scott Card. Conan Doyle sigue dando vueltas por ahí, su Sherlock me sigue sorprendiendo con cuentos que aún no había leído. Harry Potter abrió paso a su "primo lejano" Percy Jackson. Y así. Una pequeña evolución con retrocesos y callejones sin salida, un mero botón de muestra de todo lo que me falta aún por leer.


Pero los libros continúan ahí. Ya sean arrumbados en mi librero (del que supongo luego tomaré fotos) o aplastados en mi mochila y maletas, esperando la hora de ser abiertos y compartir lo que tengan que decir.

190.12 En espera de Nate.

No puedo dormir. Lo cual no es demasiado raro considerando que mi horario de trabajo/descanso está fraccionado y casi es hora de levantarme. Pero supongo que no es solamente eso lo que me mantiene despierto.

Tengo que volar. Y no, mi insomnio no se debe a que vuelo en la fecha que ha quedado grabada en la memoria de tanta y tanta gente. Mi temor es algo mucho más cercano a aquel 11 de septiembre de hace diez años, tanto en tiempo como en espacio.

Hace un año, por éstas mismas fechas, el huracán Karl asoló el Puerto de Veracruz, provocando pérdidas que aún no han podido superarse. Hoy, esperamos la llegada de Nate.

Aún ignoro si se fortalecerá ésta tormenta tropical y llegará a ser huracán, aunque al parecer se está debilitando. Ignoro si podré viajar y llegar a mi trabajo. Ignoro si las lluvias provocarán el cierre del aeropuerto. Ignoro si habrá afectaciones como las del año pasado. En fin, ignoro demasiadas cosas.

Al igual que el año pasado, dejo mi casa y mi estado en incertidumbre, sin saber cómo lo encontraré a mi regreso.

Sólo nos queda esperar.