187 El ambivalente regreso.

Llega un momento, cuando estás abordo de "la viuda" en que te das cuenta que la jornada terminó. No el día o la guardia, sino la catorcena o los veintiocho días (o como en mi caso, treinta y tres días) y hay que regresar. No cuando entregas guardia, ni cuando estás en la lancha de regreso a tierra. Cuando estás ahí, colgado y te bajan al transporte.

Alejarse tanto tiempo y regresar a tierra firme a retomar lo mejor que puedas el paso hasta la próxima vez que tengas que subir. Revisar, actualizar, llamar, buscar, escribir, leer. Tantas cosas. Pasar tiempo con la novia, con la familia, con los amigos. Tantas personas. Abrumador.

Pero que no parezca que me estoy quejando: es bueno estar de vuelta. La paga es buena, y me permite comprar todas aquellas cosas que durante mi formación estaban restringidas. Además, tengo una novia que se ha preocupado por conocer mis gustos y aficiones, y que siempre ha sabido qué regalarme. Todo esto se juntó para que en un sólo día obtuviera todo lo necesario para desestresarme de mi jornada laboral extendida.


Primero, en Sanborn´s de Ciudad del Carmen me encontré con "En llamas", segunda parte de "Los juegos del hambre" (libro enorme que no he reseñado, pero que tendré, por obligación moral, que hacerlo). Después, descubrí una librería Gandhi en la terminal 2 del aeropuerto de la Ciudad de México, con ediciones de bolsillo de "La rebelión de atlas", de Ayn Rand.


Paseando, ya en Veracruz, encontré un juego que quise desde que supe lo iban a sacar: The legend of Zelda: Ocarine of Time, para 3DS. Y lo pude comprar a cómodos 13 meses sin intereses. Después encontré "Sinsajo", la tercera parte de "Los juegos del hambre" (¡dos continuaciones en un sólo día, genial!).



Para terminar, mi novia me dio un regalo sorpresa. Aunque creí que el regalo era la bolsa en sí (preciosa, de la portada del Sargeant Pepper), resulta que me regaló el box set de Batman: the brave and the bold, con tres DVD y el juego para DS. Y la caja es lonchera. :D



Además, la dotación mensual de cómics (de los cuales estoy atrasado desde el desembarque pasado), libros comprados sin leer, la pila de libros por leer que crece cada día más, algunos videojuegos que dejé de lado y muchas cosas más.

Por ahora, estoy cansado. Como debió de haberse sentido Ulises en algún momento. O incluso Ahab. Ahora, dormiré arrullado por la lluvia.

Es bueno estar en casa.

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