173.9 Robin (of the) Hood

O, como yo la llamo "Ultimate Origins: Robin Hood".

Quiero partir de un hecho bastante importante: Robin Hood es un ser legendario. Pueden citar fuentes, historias, mitos, películas y baladas, cualquier interpretación de Robin Hood es válida, puesto que ninguna puede ser comprobada o desechada con facilidad. Los mismos historiadores de Robin Hood tienen dificultades para siquiera establecer un período de tiempo "oficial" para sus aventuras.

Tampoco me voy a poner a establecer las diferentes líneas e historias de cómo reunió a su grupo, conoció a Lady Marion o llegó a ser un forajido: son múltiples historias, y ninguna concuerda más que en la animadversión que el Sheriff de Nottingham y Juan Sin Tierra sentían por él.

Me dedicaré exclusivamente a la película de Ridley Scott donde actúan Russel "Máximus Meridius" Crowe, Cate Blanchett, Max Von Sydow, William Hurt y Mark Addy. (Si, soy fan del gordito de Full Monty desde...errr....Full Monty).

Corre el fin de la Cruzada de Ricardo I, el Corazón de León, quien se detiene poco antes de llegar a Inglaterra para asediar los castillos franceses. En la gesta resulta herido fatalmente y un tal Robin Longstride (un arquero caído de la gracia del Rey la noche anterior por ser demasiado honesto) termina siendo el encargado de llevar la corona a Londres, haciéndose pasar por el noble Robert Loxley. El engaño tiene que permanecer, mientras el nuevo Rey inicia una campaña para obtener más dinero de sus nobles del norte, los cuales se encuentran con la decisión de iniciar una guerra civil o detener una invasión francesa que amenaza con destruir Inglaterra. En el camino, Robin Hood tratará de ser quien lleve la democracia hasta el Rey. (Sí, así como suena).

La película se siente un poco mediana. No tiene las secuencias épicas de Gladiator, ni muestra cómo pudieron haber sido las batallas medievales como en BraveHeart o Kingdom of Heaven.
A veces si parece un poco larga, con escenas innecesarias.
Las actuaciones están bien, a secas. No, Crowe no vuelve a hacerla de Gladiador, pero tampoco lo siento con el encanto que nos inculcaron solía tener el bandido de Sherwood.
Lady Marion tirando golpes de espada tampoco me convenció Del resto del grupo el más salvable es el Fraile Tuck, pero tampoco parace un gran personaje. Es más, ni parece que haya algún personaje que sea el chistosón del grupo.

Eso si, si no tomamos en cuenta nada de lo que sabemos o creemos saber sobre Robin Hood, la película está disfrutable. No es la mega-recomendación de la semana, pero tampoco es una mala película. Sólo no vayan con la expectativa muy en alto ni esperen ver Gladiador con Mallitas.

Por cierto, otra cosa que no esperen ver: la legendaria habilidad de Robin con el arco. Sólo la demuestra en un par de ocasiones, y no parece nada sorprendente.

Un Humbertcricio de Nottingham.

173.8 Médico, como segundo oficio

Unas de las gratas sorpresas de la materia de "Historia y Filosofía de la Medicina" solía ser el encontrar referencias a grandes personajes que habían sido, además del papel por el cual eran reconocidos, médicos. Los más eran los escritores. Literatura y Medicina van de la mano, si bien, como decía Antoj Chejov, una era la esposa y otra la amante, y así había que tratarlas.
Pongo una breve selección de grandes personajes que en sus biografías aparecen las honorables palabras "y además fue médico / y estudió medicina en la Facultad de..." con el afán de darles el reconocimiento merecido y solicitarles a ustedes que, por medio de los comentarios, aumenten la cantidad de "médicos desconocidos" de gran importancia histórica.

Empezaré por los que más se me facilitan: los médicos-escritores.

Sir Arthur Conan Doyle: La gente tiene la idea (errónea) de que Sherlock Holmes es una especie de idealización de sí mismo. La verdad es que Sherlock Holmes está inspirado en el doctor Joseph Bell, quien de una sola ojeada al paciente era capaz de deducir detalles particulares. Sin embargo, A.C.D si forma parte de sus novelas: es el Dr. John Watson. Ambos fueron médicos navales, si bien el escritor decidió ser oftalmólogo.
Dice en su biografía que "obtuve el tiempo de escribir sus novelas porque nadie entraba a mi clínica".

Manuel Acuña: La breve vida de Acuña terminó con su apenas iniciada carrera de Medicina. Célebre por el famoso "Nocturno" dedicado a Rosario, la cual es presumiblemente, la causante del suicidio de la joven.

Mariano Azuela: El autor de la gran novela revolucionaria "Los de Abajo" fue médico antes de dedicarse a su extensa y fructífera carrera como escritor y crítico literario.

John William Polidori: Escritor británico, autor de "El Vampiro". Muy amigo de Shelley y su esposa Mary, estuvo presente en la mítica velada donde ésta última escribiría Frankenstein.

Dante Alighieri: Hay que establecer que el autor de la "Divina Comedia" fue médico sólo de nombre y por conveniencia política. En una época dónde se tenía que estar afiliado a un sindicato para poder ejercer presión social, Dante eligió la de los médicos, sin embargo, no consta que haya ejercido de alguna manera.

Nicolás Copérnico: Astrónomo y matemático polaco, desarrolló la teoría de un Sistema Heliocéntrico, fue además, jurista, gobernador y administrador.

Dustin "Rainman" Hoffman: antes de dedicarse a ser actor, estudió la carrera de Medicina durante dos años en el Santa Mónica City College. Se dice que dejó la carrera por sus malas notas.

Ernesto "Che" Guevara: Estudió Medicina en la Facultad de la Universidad de Buenos Aires, graduándose el 11 de abril de 1953. Siendo asmático, incluso trabajó en una clínica especializada en alergias.

Salvador Allende: Político socialista y pilar de la historia de Chile, fue ministro de Salubridad, diputado, senador y primer presidente marxista en ser electo democráticamente.

Evidentemente, Robin Cook en su calidad de Médico y escritor de novelas donde médicos son los protagonistas, queda sobreentendido que esté aquí. Sim embargo, otros escritores de novelas médicas como Patricia Cornwell y Noah Gordon no estudiaron la carrera.

Lamentablemente, no recuerdo algún otro por el momento. Me gustaría que si recuerdan o saben de algún otro médico famoso por no praticar la medicina me lo hicieran saber en los comentarios.

La contribución de Aldebarán Toledo [el electrógrafo]:

- Freud fue médico y un magnífico escritor (ganó el Premio Goethe y estuvo nominado para el Nobel de literatura, que no ganó porque estaba "más enfermo que sus pacientes", según el comité).
- André Breton estudió medicina y psiquiatría. El contacto con el psicoanálisis lo llevó luego a debrayar con el surrealismo.
- Jaime Sabines estudió un rato medicina y luego abandonó para estudiar filosofía (luego fue vendedor de telas y distribuidor de comida para animales).
- Otro poeta mexicano (no muy bueno, según mi gusto) fue médico: Elías Nandino.

La contribución de William Saints [Esquemas Piramidales]:

-Ozamu Tesuka, el padre del manga también fue médico aunque nunca practicó la medicina. No por nada la serie de Black Jack, mi personaje favorito de entre los suyos, despliega una serie de conocimientos y dominio total sobre la anatomía humana y la medicina en general.

Éste post (y todo mi blog) se engalana con la participación de Becky Santoyo, cinéfila, blogger y una de los encargados de la publicación de Hipertextual dedicada al séptimo arte [extracine]. Además, cualquier persona recomendada por Pepe Flores es recomendación absoluta en éste blog.

-Mijail Bulgakov comenzó a escribir al mismo tiempo que inicia su práctica médica, justo después de graduarse de la Universidad de Kiev en 1918. Al año siguiente fue reclutado por por el Ejército Rojo como médico militar pero hace todo lo posible por ingresar a la Cruz Roja. En 1921, Bulgakov se muda a Moscú donde traba como columnista de periódicos («Гудок», «Рабочий») y revistas («Медицинский работник», «Россия», «Возрождение»). De 1922 a 1926 publica más de 120 cuentos, ensayos y artículos. Su incursión en el teatro la realiza en 1926 con la obra, «Дни Турбиных». Su obra más representativa es «Мастер и Маргарита», publicada treinta años después de su muerte.

173.7 Sobre el final de Lost



Lost es una serie que vi por intermitencias, si bien traté de verla desde el primer capítulo y seguir el orden. Muchas personas se quejaron de que "si no la veías desde el primer capítulo nunca le ibas a entender". No lo considero correcto del todo, se tenía que haber expresado: "si no la ves desde el primer capítulo, le entenderás aún menos".

Lost no era para entenderla. Era para otras cosas, como disfrutar de los expresivos flashbacks para tratar de comprender a los personajes y tratar de armar una teoría que te dejase satisfecho.
Desde el principio, incluso la más disparatada de las teorías, tenía puntos válidos. Por eso Lost era genial.

No hablaré de mis teorías, ni teorizaré el final, ni expresaré los puntos que hacen grande la serie. Hablaré del final desde mi punto de vista y justificaré el porqué me gustó. Esto no significa nada, fuera de mi opinión personal.

Que todos resultaran muertos en la "Realidad X" y al final casi todos estuvieran juntos y felices me pareció lo más correcto. Era el único "happy ending" donde Hurley y Libby, Claire y Charlie, Sayid y Shannon pudieran estar juntos. De otra forma jamás sería un final feliz. ¿Porqué? La respuesta estaba desde el principio: Dharma. La creencia de una recompensa en una reencarnación futura.

El final "dentro de la isla" marcó un círculo perfecto. Terminó justo donde empezó, con Jack, herido, tirado en el campo de bamboo. Vincent estaba a su lado, el tenis colgado. El close-up al ojo fue tan simbólico como épico.

Las dudas que quedaron al final quedan en el mismo lugar que las dudas del principio. Es lo bello de la serie, te permite imaginar cualquier cantidad de variables. No tiene que explicar todo, ni siquiera tiene que explicar mucho para dejar satisfecho al público.



La serie es de mis favoritas. El final me gustó. La única otra serie cuyo final me haya gustado tanto fue "Quantum Leap" (Viajeros en el Tiempo). No se trataba de responder nada ni darle una salida fácil. Las referencias literarias, los viajes en el tiempo, las realidades alternas, el "quién es quién", los flashbacks, los flashforwards, los personajes en sí. Lost fue una serie épica, condenada, para bien o para mal, al recuerdo de sus fans y no fans.

Una última anotación para los inconformes: el último capítulo trató sobre la importancia del "let go" o el "dejar ir las cosas y personas". Si no lo comprendieron, seguirán inconformes con el final.

173.6 Vivir y morir debajo de un puente

México se está llenando de noticias, y conforme avance el proceso electoral más y más saldrán a flote. De las que más me llamaron la atención, fue la siguiente nota del Grupo Reforma (no puedo poner enlace hacia el periódico en línea, porque piden membrasía, así que la tomo de Ciudadanía en Red): 35 niños integran una comuna debajo de un puente. Una noticia que hay que tomar en cuenta, por los puntos varios que podemos aprender:

Debajo de un puente vehicular al sur de la Ciudad, menores en situación de calle han creado una comuna, donde la presencia de adultos no es necesaria para construir un hogar y una red de protección para sobrevivir.

"Los niños del puente", como son conocidos por vecinos y policías, habitan en una oquedad de 20 por 15 metros formada por el distribuidor que enlaza a la Avenida Taxqueña con Miguel Ángel de Quevedo, en su cruce con Tlalpan, y que por la noche sirve como techo hasta para 35 niños y niñas.

Todos llegaron ahí, cuentan, por el destino y por el rechazo de sus padres, quienes los golpeaban, los abandonaron o los corrieron de sus casas por bajas calificaciones o por drogarse.

"Mi papá me pegaba, a veces me daba patadas en el suelo", recuerda Giovanni, "El Enano", quien desde hace un año vive bajo el puente con su nueva familia, con quien comparte casa, comida y una estopa mojada con solvente.

Han construido su hogar con sillones, mesas y cobijas regaladas, donde lo más preciado que tienen es un DVD que, presumen, compraron, no robaron.

"No robamos porque luego sale peor, está mal eso y por eso te meten a la cárcel. Ese DVD lo compramos con nuestro dinero, ahí tenemos la factura", comenta Magaly, de 17 años, quien salió de su casa porque le gusta "el desastre".

Para conseguir dinero, todos los integrantes de la familia recurren a "faquirear" (recostarte sobre vidrios rotos) y las niñas a "charolear" (pedir dinero en los cruceros), ingresos que dividen para comprar comida, solvente y, en ocasiones, películas que en las noches los reúne frente a un viejo televisor que funciona con un "diablito" conectado a un poste de luz.

Sin figuras paternas, todas las decisiones se toman de forma horizontal sin importar la edad: desde el más pequeño, Giovanni de 14, hasta Jorge, de 23 años.


Empezando, la enorme falla de los padres. Niños golpeados, que sufrieron abusos y decidieron escapar de casa.
Al fallo de los padres le sigue el aún más grande fallo del Gobierno: ¿dónde están los servicios sociales?, ¿cómo es posible que 35 niños vivan debajo de un puente?
Que nadie se sorprenda: todo el mundo le falló a estos niños.

Después, viene lo impresionante: una comunidad formada por personas sin recursos, sin gran experiencia ni conocimiento teórico y, sin embargo, funcional a su manera disfuncional. Roban la luz, piden a los transeúntes y aún así tienen normas morales y cierta organización bastante democrática. La juventud mexicana es inteligente, no cabe duda. El ejemplo vive debajo de un puente. La misma juventud que prefiere pedir a robar, que prefiere el thinner a los dulces, que prefiere cuidar de si misma. Una micro-sociedad marginada dentro de la misma sociedad. No se puede decir, claro, que son niños pequeños. El mayor tiene 23. Esto no hace el drama y la sorpresa menores, al contrario. Como sociedad, nosotros también les fallamos a ellos y mírenlos, poniendo el ejemplo.

Para mí, estos chiquillos son héroes.

173.5 Comer en Zapotal Hill y aledaños.

He descubierto, con cierto horror, que hay días (debido a la inactividad física y mental, supongo) que extraño algunos aspectos de mi Servicio Social. Hoy fue uno de los días en los cuáles recordé lo mejorcito que ofrecía el Zapotal: la comida.

No toda era de Zapotal, si no de la zona: San Andrés y Santiago Tuxtla, Zapotal y alguna que otra comunidad.

En Zapotal estaba doña Mary, de las pocas señoras que se preocupaban porque el médico comiera. Ella era la que se ofrecía para darle de comer todos los días al pasante. No fui a comer con ella todos los días por pena. Era ella, su nuera, dos hijos y cuatro nietos cuando llegué. Después nació otro nieto, llegó otra nuera y estaba a punto de nacer otro bebé, así que eran muchos en la casa. Cuando comía con ella generalmente eran frijoles con tortillas, además de un poco del guiso del día (ojo, recordar que no me cobraban un peso por la comida en casa de doña Mary, mi contribución correspondía al refresco para toda la familia y dulces para los niños, cuando se habían portado bien). Desde un caldo de res hasta iguana. Comí un poco de todo. La comida que más me gustaba y de la cual me estaba acordando hoy era la de los jueves/viernes: pollo asado a las brasas. Doña Mary vendía pollo, yo le compraba uno y le pedía que me lo preparara. Lo asaba a las brasas, envuelto en papel aluminio. Cuando estaba listo me lo servía con tortillas hechas a mano, frijoles y arroz.

Doña Dina, cruzando el campo de fútbol, preparaba bisteces de carne de puerco muy ricos, pero lo hacía esporádicamente.

A veces pasaban vendiendo chancletas y tamales. las chancletas son como los tamales de masa que conocemos (con pollo deshebrado dentro) pero alargados y mas delgados. Allá, los tamales incluyen una pieza entera de pollo, así que se imaginarán el tamaño.

En Morillo la que me invitaba a desayunar la mayor parte de las veces era la enfermera. Me acuerdo mucho cuando preparó tacos de cabeza de res.

La señora que vivía casi enfrente de la clínica de vez en cuando también hacía un pollo bastante rico: lo hacía a las brasas también, pero adobado. Me terminaba chupando los dedos rojos, con sus respectivas tortillas a mano. De las tortillas debo señalar que eran tortillas y no tonterías. Cada una medía lo mismo que el plato donde comía.

De Santiago Tuxtla lo que más recuerdo (y hambre) me trae son los tacos de cabeza que venden casi enfrente de la terminal de autobuses de segunda. De tortilla grande y bien surtidos. Era lo único por lo que valía la pena estar en Santiago y es lo único por lo que volvería a ir. También vendía tacos de carne de cerdo y res (maciza, cueritos, cabeza, etc); de los cuales yo pedía surtido, pero desgraciadamente les ponían demasiado hígado. Si no, también hubieran sido buenos.

De San Andrés Tuxtla lo mejor eran sin duda los tacos de Mr. Taco (o los taco del primo). Los atendía (o atiende) un norteño requemado que le dice primo a todos, bastante atento y que está pendiente del negocio. Los tacos eran de asada, barbacoa y longaniza, muy buenos; pero lo que se llevaba las palmas eran las papas horneadas-asadas con carne. Esto en la tarde-noche.
También en San Andrés hay unas tortas de cochinita pibil que se ponen por las noches cerca del kiosko que está en el mero centro. También valen mucho la pena.
Por las mañanas, la opción eran las memelas del mercado. Enormes, de distintos tipos de relleno. Mis favortias eran las de champiñones con queso y carne al pastor.

173.4 Cómo hacerme enojar, en 3 actos

Primer acto: Para saber si mi Cédula Profesional y mi Título ya están listos para entrega tengo que hablar a las oficinas de la UV, en Xalapa. Odio profundamente hablar por teléfono a instituciones así, y más a las de gobierno. Ya lo había intentado en días anteriores con un resultado malo, aunque al final si me pudieron dar la información que quería.
En fin, hoy hablé en la mañana al número que aparece en mi papel de la liberación, junto con la extensión. Pero, como la extensión no estaba seguro era la adecuada, preferí que me contestara alguien. Esa persona me mandó con otra, y esa con otra, y esa con otra...al final siempre si me contestaron, y fueron muy amables, la verdad, pero eso de no tener un número seguro, de estar interrumpiendo el trabajo en media oficina y el no saber con quién me mandan a hablar no me gusta. Tranquilo, y se solucionó todo.

Segundo acto: En el Sanborns del centro. Siempre que voy al centro trato de comprar todos mis cómics en el Sanborns que está ahí. Les llegan casi todos y en buen estado. Hoy no fue la excepción, tomo tres números y hasta me alcanza para un Monster Edition que no he podido comprarme y hasta unas pastillas de menta. Trato de pagar en la caja de librería y me dice el de seguridad que "ahorita llegan los de saco rojo para cobrarle". Voy a la caja de la sección de Caballeros y estaban atendiendo a un señor que no sabía lo que quería. Voy a la sección de joyería y estaban atendiendo o cortando caja. Voy a la sección de electrónicos y estaban ocupados. Por ahí había dos o tres dependientes de otras secciones haciéndose tontos, según arreglando y demás. Al final, regreso a librería y no había regresado quien me iba a cobrar.
Obviamente, me enojé y dejé todo. Ya iré a comprarlo después o a otro lado. Me molesta la falta de atención al cliente en una tienda así. No espero tener a alguien preguntándome si encontré todo lo que busco ni a un vendedor pegado mientros estoy ahí, pero mínimo a alguien ocupado de cada caja disponible. Y si, para eso les pagan.

Tercer Acto: Llegando a casa tengo que cruzar una avenida grande, con semáforo y las consabidas líneas amarillas para que pasen los peatones. Seis carriles, en totasl, tres de ida y tres de regreso. En fin, se pone el semáforo en rojo y el primer auto se detiene antes de las franjas. El segundo, que era un camión urbano, se detiene antes de las franjas. El tercero se detiene ENCIMA de las franjas. Lo peor de todo es que era una patrulla. Caminando hacia ellos le comenté casi gritando al del lado del copiloto: "Y eso que son policías...están sobre las franjas". No me detuve para ver si decían algo ni nada. Seguí mi camino y llegué a casa.

Estas tres cosas son un ejemplo de los pequeños detalles que me hacen enojar. Hay más, pero estos se me juntaron el mismo día.

173.3 Nuevo diseño del blog.

Algunas personas (más de dos, mi regla en estos casos) me habían dicho que no estaban del todo conforme con el diseño anterior y si, tras investigar un poco y leer otros blogs llegué a la conclusión que las letras blancas sobre fondo negro puede ser molesto, especialmente si son personas que en verdad leen el blog y cambian a otro formato. Así que decidí hacerles caso y puse un diseño un poco más conservador, además de eliminar/distribuir el resto del material, esperando sea de su agrado.

¿Qué opinan del diseño?, ¿mejor o peor que el anterior?

173.2 Día del Orgullo Friki / Día de la Toalla

Hoy, hace 33 años, se estrenó Star Wars: A New Hope, también conocida como Episodio IV o "la primera de las viejitas".


En 2006, un grupo de ñoños españoles idearon celebrar un día para para conmemorar el...este...orgullo, de ser friki. Originalmente la palabra tenía una connotación negativa. Era despectiva, con la misma finalidad que la palabra nerd u otaku. Sin embargo, poco a poco el sentido original se ha ido perdiendo, y ahora la palabra forma parte del léxico común para designar a una persona a la que le guste o sea fanática de algún tema como los cómics, la tecnología, los animes, etc.

Así, pues, el mismo día del estreno de Star Wars se conmemora esta fecha. Un poco tomada de pelo, un poco en serio, es una bonita ocasión para dejar salir al friki que todos llevamos dentro. En mi opinión, mucho de esto se le debe a los bullies: sin su eterno abuso hacia los pálidos y débiles frikis, la sociedad los habría aceptado antes, y no durante ésta época de avances tecnológicos e informática. Gracias a esos bullies, ahora sirvientes y empleados de algún friki.

Por otro lado, los fans de la comedia y la ciencia ficción celebran también éste día, pero por el motivo de ser el Día de la Toalla. Día homenaje a Douglas N. Adams, autor de La guía del autoestopista galáctico. Se denomina Día de la Toalla porque cada viajero intergaláctico debe llevar la suya.

Así que...¡Felicidades, Frikis Orgullosos y Viajeros Intergalácticos!, al fin alguien los toma en cuenta. Y a celebrar.



[Nota mental: Gandalf no debe ir detrás de uno; menos si ése uno sostiene una taza de Batman ;)]

173.1 Realidad Alterna (11)

Me tomó solo un minuto terminar de preparar las papas fritas. Un poco de salsa picante, un poco de limón y otro poco de salsa inglesa. Llené dos vasos de refreso.

-¡Pónle play!-grité desde la cocina. Puse las cosas en la bandeja y me dirigí a la sala.

La serie ya llevaba varios capítulos, pero conseguí la primera temporada, y era la primera vez que la veía. La primera vez que la veía con ella. Y ella estaba ahí, sentada en el sillón de la sala, esperándome, con el dedo en el botón.

Trataba sobre un avión que chocaba en una isla. Misterios, monstruos, viajes al pasado y realidades alternas.

El tema me pone a pensar. ¿Existen realidades alternas?, ¿otros "yo", con vidas y sueños distintos?, ¿otros mundos, aparte de éste? Y por un breve instante vislumbro un multiverso, repetido hasta el infinito. Pero dura eso, sólo un breve instante. Sin zombies, sin naves espaciales, sin guerras eternas ni las labores de un médico-brujo. Al final solo sería yo. Y ella.

¿Ella está en esos mundos? La veo a por encima de las botanas y las bebidas. Ella me mira, expectante. ¿Ya?, parece decirme. Ya, y le doy un beso.
Tal vez ella no sea ella. Sería otra ella en esos mundos. Pero, ¿y si es ella?, ¿simplemente ella? Siempre será ella. Siempre y nunca, tal vez.
¿Qué piensas?, pregunta. Nada. Nunca pienso nada. Entonces, cierro los ojos y cuando los abro...

...cuando abro los ojos estoy en una isla.