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172.9 Tips básicos de supervivencia para el Servicio Social tipo C

Admistámoslo, el Servicio Social de Medicina es el peor en México, por múltiples motivos. Dentro del SS de Medicina el tipo C es el peor: comunidades aisladas y de dificil acceso, en su mayoría. Falta de comunicación con el exterior, de transporte, permanecer encerrados cinco dias y medio a la semana, tiendas que cierran temprano, falta de marcas confiables de purificación de agua y un sin fin de "pequeñas incomodidades" que contribuyen a la infernal situación del SS. Por eso les dejo unos cuantos consejos de cómo hacer más pasable su SS, evitando situaciones de riesgo (porque si algo sucede, ustedes no pueden ir con el doctor a la clínica a que les resuelva la vida):

-La deshidratación es el peor enemigo del Pasante, siempre hay que tener dos botellas de aguas listas bajo cualquier circunstancia.
-Conseguir comida es un suplicio: no siempre la comunidad entiende que es su deber vigilar por tu bienestar, así que te quedan 4 opciones:
a) traer tu propia comida desde tu casa cada lunes
b) pagar por que te den de comer en la comunidad (no todas cuentan con fondas o lugares establecidos para comer)
c) establecer en Asamblea un rol para que diferentes familias te den de comer e ir rotándolas para que no se molesten tanto
d) depender de la tiendita, la cual no tiene horario fijo ni cuenta con un surtido aceptable.
Cada opción tiene pros y contras: depende de ustedes confiar en la comida de un lugar donde la tifoidea, la e.coli y la salmonella sean probablemente endémicas.
-Nunca se sabe cuándo llegará la supervisión o algún visitante importante (Presidente Municipal, representante Estatal, etc), siempre ten a la mano una bata limpia.
-Lleva tu propio garrafón de agua. Claro, si tienes quién te lo transporte. Si no, pagarás más de lo que ganas en botellas de agua. A menos que puedas hervir tu propia agua, pero no todas las UMR tienen cocineta. O estufa. O gas.
-Guarda siempre un paquete de galletas en tu cuarto. No olvides reponerlo cuando te lo comas.
-Comercial: Raid Max, el de lata dorada. Efectivo contra cucarachas y otra fauna nociva (avispas, abejas, mosquitos, etc), el problema es que debes aplicarlo en la mañana, salir del cuarto y ventilarlo horas después, para que no haya problemas.
-El repelente de insectos que puedas apicarte en la piel, cortinas y cama es indispensable.
-Ten en tu cuarto una muda extra de ropa: exterior, interior, bata, calcetines (preferiría que fueran calcetas de algodón, por la humedad), siempre lista. Nunca sabes cuando tendrás que salir corriendo a la Jurisdicción u Hospital.
-Dos pares de zapatos, mínimo. El lodo y el barro se pegan como chicle, y no siempre tendrás tiempo de cambiarlos/limpiarlos sin hacer un batidillo.
-Aunque te cueste: cambia algunos focos (sobre todo en tu cuarto y afuera de él) por focos blancos, de los ahorradores. Se funden menos. No querrás despertar a medianoche por un grito en tu ventana y ver que la luz no prende porque el foco está fundido.
-Si eres mujer: nunca, nunca abras la puerta después de horarios de consulta. Desde la presentación frente a la comunidad pide que, por cualquier cosa fuera de horario, además del paciente lo acompañen las Autoridades Locales (Comisariado Ejidal, Agente Municipal, Presidente del Comité...vaya, hasta el representante de OPORTUNIDADES de ser posible). Que no se hagan tontos, ellos ya saben que cuando alguien va con la doctora, ellos tienen que ir para cuidarla. Así suene como una urgencia. Tu seguridad ante todo.
-No guardes comida abierta en tu cuarto, atraes fauna indeseable.
-La gente de estas comunidades por lo regular es honrada. Que sean inoportunos y groseros en algunos casos es otra cosa. No suelen robar nada, y menos al médico. Preocúpate más por los visitantes que vienen "de la civilización".
-La ley no permite armas de fuego. Los machetes son herramientas de trabajo. Conserva uno.
-Aunque seas amante de los animales, no alimentes a ninguno. Menos si es un perro, no querrás tener a uno siguiéndote por todo el pueblo y que te esté aullando afuera de tu cuarto a medianoche.
-No todos pueden instalar un aire acondicioado, o siquiera comprar uno. Un ventilador de piso te puede ayudar. En algunas UMR parecen desechables, por el aire seco, la falta de cuidado y los cambios de voltaje de la energía eléctrica.
-Hablando de cambios de voltaje, utiliza siempre el regulador. No querrás que tu celular se descargue y/o descomponga en martes.
-Hablando de celulares, investiga cuáles señales son las que llegan a tu CONSULTORIO y/o CUARTO, y cómprate un celular de dicha compañía. Nada ostentoso, sólo lo quieres para mensajes y llamadas cortas.
-La "red de frío" aplica en tu comida (si cuentas con refrigerador en tu cuarto, no siempre es así): conserva un par de botellas llenas de agua en el congelador. Si se va a luz, bájalas, para evitar que tu preciosa comida se descomponga.
-Ten al día tu propia tarjeta del Seguro Social o SSA. Nunca sabes cuándo te vas a enfermar. O cuándo necesitarás que te operen.
-Evita las relaciones sexuales con tu población. No querrás un embarazo no deseado ni una EST. No querrás una demanda por acoso, violación, estupro. No querrás una turba a punto de lincharte afuera de tu UMR.
-Hablando de, siempre que explores a una paciente, que haya otra mujer presente, aunque sea a través de la puerta abierta. Así sea tu enfermera, o alguna voluntaria cuando ésta no esté. Por lo regular en estas comunidades los hombres son celosos, pero cuando es el doctor el que revisa no hay ningún problema, porque entienden que lo haces para establecer diagnóstico, pero nunca falta la vieja chismosa o el marido hiper-celoso. Ciudado.
-Ten la radio de la UMR siempre encendida a un volumen aceptable. Nunca sabes cuándo te van a hablar. Que le pongas atención o contestes es decisión tuya.
-Aceptar un regalo o una propina puede considerarse como un contrato para ilegalidades o preferencias. Ten cuidado de a quién le aceptas las cosas. De preferencia, no aceptes nada, pero a veces la gente en verdad desea hacerte un regalo como agradecimiento. Es tu decisión.
-Tu familia se encuentra a kilómetros de distancia. Tu asesor zonal se encuentra a kilómetros de distancia. Acércate a las Autoridades Locales, por lo regular tienen vehículos, comida y recursos para sacarte de problemas. Sólo recuerda la corresponsabilidad, luego estas mismas Autoridades piden favores especiales. Cuidado.
-En caso de que lo necesites, lleva un TV y una radio. No siempre tendrás señal, y posiblemente estarás condenado a ver Canal 2 y el 7. Pero es preferible tener ruido de fondo por las tardes a no escuchar nada.
-Bloqueador solar. Siempre.
-Aplica la regla #32 cada vez que puedas. Evitará que te vuelvas loco.

Por el momento son los consejos que les puedo dar. Si recuerdo algún otro, lo pondré más adelante.

171.11 The Lancet Student y el Costo de la Medicina en México (1)

El artículo que salió en The Lancet Student (el "hermano menor" de la importante revista médica, enfocada a la educación respecto a Medicina) titulado The cost of Medicine in Mexico es sólo un botón de muestra de lo mucho que se ha perdido o corrompido en el proceso enseñanza-aprendizaje resspecto al internado, el servicio social y las residencias (aunque éstas últimas no son mencionadas, créanme cuando les digo que los mismos problemas se pueden extrapolar sin ninguna diferencia, sólo un aumento de sueldo).

Digo botón de muestra porque se refiere a sólo unas cuantas de las muchísimas fallas "lógicas" que se pueden encontrar en el internado y el servicio.
¿Guardas de 36 horas cada 48 horas? Si, los médicos internos de pregrado tienen un horario infernal, considerando que pocas veces son las 36 horas exactas, ya que la guardia se acaba hasta que se terminan los pendientes de la misma guardia, incluídas admisiones de último minuto u operaciones de emergencia o que no te castiguen por cualquier estupidez. Incluyendo guardias sábados y domingos.

Mi pregunta: Siendo ustedes familiares de un paciente internado en hospital, o dicho paciente, ¿les agrada la idea de que sea un médico en formación, desvelado, cansado, sin haber siquiera comido o ido al baño en horas, sea el que tenga la facultad de modificar las indicaciones acerca de los medicamentos que se les administra?
No me salgan con "es que siempre hay un médico adscrito de guardia" o "sólo los residentes (los cuales están en la misma situación, pero con 2-3 años más de experiencia) pueden modificar indicaciones". Fui interno, mis compañeros fueron internos, mis adscritos fueron internos, los directores de hospitales fueron internos y todos y cada uno de ellos les puede corroborar que decisiones de este tipo a veces son, o tienen que ser, tomadas por el interno. Entre muchas otras.

Si requieren una operación, ¿les agrada la idea que entre un médico desvelado, aunque sea sólo para asistir a cirujano y el ayudante? Les recuerdo que cualquier mano que entra a una cirugía puede temblar o caer en el momento menos indicado. Usar un separador de hígado en una cirugía de vesícula biliar es un trabajo más delicado que sólo "dejar el brazo inmóvil". Un pestañeo o un bostezo en una cirugía de columna vertebral pueden dejar paralítica a una persona.
Por cierto, el asistente de la cirugía suele ser un Residente de Cirugía, los cuáles también entran desvelados y sin comer. Dos médicos en condiciones poco ideales metiéndole mano, tocando sus órganos, apretándolos y cosiéndolo (y esperemos que el Residente de Anestesiología no esté igual).

Todo esto, las mal llamadas "necesidades del servicio" (eufemismo que significa que el presupuesto fue mal manejado y no se pueden contratar más doctores, asistentes, secretarias, laboratoristas, camilleros, o siquiera un ingeniero en sistemas computacionales o el colmo, comprar computadoras, impresoras, máquinas de escribir o siquiera las tintas para cualquiera de las dos) suplen el propósito del internado: el aprendizaje en el campo hospitalario. La primera muestra del trabajo dentro del hospital como médico.

¿Qué millones de doctores han pasado por lo mismo? Si, consuelo de pendejos. Que millones lo hayan tenido que pasar no significa que esté bien, como la esclavitud o el machismo. O las violaciones.
¿Que te forma el carácter? Indudablemente. Un interno es y siempre será un héroe. Por lo menos para mí. Aún el peor de los internos merece todo mi respeto por no romperse y seguir adelante durante un año de esclavitud simulada.
¿Que el año del internado es el mejor de todos porque aprendes por rebosamiento, obtienes experiencia, recuerdos, amigos y enseñanzas valiosas? Me practicaría una orquiectomía yo mismo si no fuera así.
¿El internado, como se maneja actualmente, está bien? Ni un poco.
¿Que yo quería estudiar Medicina? Bueno, entonces no se quejen del sistema de salud en México ni del gobierno que lo regula, porque ellos se encargan de que sea así.

El aprendizaje, la experiencia, los recuerdos, los amigos y las enseñanzas también las obtiene en la guerra, en las trincheras, temblando de frío, con un cigarro en la boca, esperando el momento en que una granada u otro tipo igual de nervioso que tu te mate. El internado es una guerra, no contra las enfermedades, si no contra el sistema en sí. Sacar pacientes adelante, incluso si tienes que rodear legal o ilegalmente las reglas. Y estoy orgulloso de la calidad de los médicos y enfermeras del país, porque los administradores parecen dispuestos a dejar morir a los pacientes.

Del internado los médicos salimos cambiados: somos veteranos de guerra. Llevamos las medallas en el uniforme, los tatuajes escondidos en la bata y las heridas debajo de la piel. No en balde le dicen "El Infernado". Te cambia la percepción de muchas cosas, te cuestiona tu ética y moral, como médico y como persona. La empatía con los pacientes se modifica poco a poco. Entiendes porqué el IMSS, el ISSSTE y la SSA están tan jodidos. Dices: "yo nunca voy a ser cómo ése médico" al principio, y al final lo terminas comprendiendo y hasta imitando. Te curte para muchísimas cosas. Lamentablemente la enseñanza queda de lado, y la enseñanza es la base para la formación.

La próxima vez que estén en el hospital internados o con un paciente internado (espero que no pase, sinceramente) y vean a esos médicos sucios, desaliñados, ojerosos, que se atragantan una torta y una coca en medio del pasillo con los bolsillos repletos de muestras sanguíneas y papeles, siguiendo a otro médico y con el uniforme de quirófano saliéndose por debajo de los pantalones,, con una "beca" de 500 pesos quincenales, totalmente injustificados en correspondencia a la carga de trabajo. Piensen que es ése médico el que los está atendiendo y que es sólo un médico en formación, sin título ni cédula. Ni enseñanza. Luego pregúntense qué clase de mounstruo lo permite.

Lean el artículo. Es corto, y aunque está en inglés, es perfectamente entendible. Continuaré con ésta serie de entradas, porque todavía me falta referirme al Servicio Social, del cual tanto me he quejado.

Un enorme saludo para Emmanuel Morales Ramírez, médico, amigo, y uno de tantos que está buscando mejorar las condiciones de la formación médica. Autor del artículo y fundador de MedRebel, grupo encargado de, entre otras cosas, denunciar estos atropellos.

Les dejo una nota relacionada, por el momento. Existen muchas en la red, pero he encontrado esta que tiene menos de un año. Curioso, tampoco a mi ni a mis compañeros nos dotaron de uniformes adecuados, ni mucho menos en la cantidad estipulada. Sigo esperando los zapatos.

169.3 El Largo Camino a la Liberación

Durante este año, en éste su humilde blog, he escrito algunas impresiones, quejas, alabanzas y recuerdos de mi Servicio Social. Un año horrible. Muchas fueron las anécdotas de otros doctores que recuerdan con cariño su SS, y algunas otras de verdadero terror que sirvieron de advertencia. El año pasó y se fue (y le mentaré la madre a todos aquellos que digan que el año se pasó rápido) y finalmente llegó el tiempo que todos los pasantes esperan: el tiempo de la liberación.

No quiero extenderme todavía, pero podrán imaginar de qué iban mis problemas: información no muy adecuada en las carpetas del año pasado, falta de formatos en éste año, no tenía computadora en la UMR, etc...

Pues bien, del martes al jueves de esta semana recorrí gran parte del camino a la liberación: Xalapa toda la semana, por lo cual no me puedo quejar. Adoro Xalapa, donde se reúne el 90% de la cultura del Estado con sus calles de pueblo bicicletero y su clima loco que me encanta. Pero por otro lado, subidas y bajadas, y tanto la Clínica 11 (donde recibí mi liberación de parte del IMSS) como la Subdirección de Enseñanza de la Secretaria de Salud (donde recibí las liberaciones estatal y nacional) se encuentran en las partes superiores de sus correspondientes cerros.

Pero puedo decir que volvería a subir (y de rodillas, como si fuera guadalupano) esos cerros sonriendo, por el simple hecho y placer de no volver a ver nada relacionado con el Servicio Social.

Sólo me quedaron pendientes un par de trámites que cumpliré éste fin de semana y el lunes: entregar los documentos para mi Título y Cédulas Profesionales.

La nota mala: que horrible se siente, después de todo, tener que pedirle a un gobierno que te explota por dos años completos trabajando (Internado y Servicio Social), permiso para ejercer la carrera en la que invertiste tanto tiempo, dinero y esfuerzo, cuando supuestamente ya le pagaste a la sociedad (y pagaste la deuda del gobierno de todas esas promesas estúpidas que hace) lo que la "sociedad invirtió en tu educación".

Pero en fin, estamos en México, la tierra donde sucede de todo y nunca nada pasa.

Hoy dormiré sonriendo. Cansado, pero sonriendo. Soy un hombre libre.

166.5 Otra de MPSS´s

Pero no, no se trata de mi o de Zapotal Hill o de la zona San Andrés.

Resulta que hoy vino el Dr Robert y fuimos a desayunar. En la plática, surgió el tema de que su novia, a quien llamaré Atenea por razones prácticas, se encuentra haciendo su Servicio Social en Matamoros, Tamaulipas. No lo está haciendo en las instituciones de cajón, sino que consiguió hacerlo en una rama de las Fuerzas Armadas que no nombraré para evitar conflictos.

Resulta que Matamoros es una ciudad que en cuestiones de seguridad está de la fregada, casi como Mazatlán, aunque sin llegar todavía a una Ciudad Juarez. Su año está a punto de terminar, y por decreto del Secretario de [Fuerzas Armadas], las personas que llegan ahí sólo deben permanecer un año. Es decir, si sobrevives un año en Matamoros, te libras. Así de mal está la cosa.

No comentaré ni criticaré los "usos y costumbres" de la [Fuerzas Armadas], y no quiero sonar machista ni nada parecido, pero, y citando al Dr Robert, Matamoros no es lugar para las mujeres. En el río Bravo ya han aparecido mujeres muertas y violadas, además de que Atenea debe utilizar un uniforme que la pude marcar como potencial víctima. ¿Portar arma?, es pasante. ¿Movilizarla?, es pasante. ¿Qué tenga alguien que cuide su sitio de trabajo?, si, lo estándar, pero es pasante, así que guardaespaldas no tiene.

Tal vez otros trabajadores y trabajadoras de la misma dependencia tengan los mismos problemas. Lo más probable es que si. Pero yo hablo de éste caso porque me interesa personalmente, el Dr Robert y Atenea son buenos amigos míos, y como siempre, el Pasante de Medicina tiene que fregarse en lugares peligrosos a expensas de su propia vida.

Sólo espero no pase nada malo.

166.1 Lo bueno de haber sido MIP y MPSS


...es que los médicos y los pandas aprendemos a dormir donde sea...

¡Felices sueños a los Ex-Médicos Internos de Pre-Grado recién salidos de su Infernado y a los Médicos Pasantes que están a 3 semanas de acabar con su Servicio Social!

165.2 La última del año

Una más, de tantas que he escrito y muchísimas que no he escrito, del Servicio Social. La última del año, lo prometo.

Resulta que el martes, durante la Reunión Zonal, el Jefe nos salió con un "este jueves se trabaja hasta medio día, como el jueves pasado. Se toman el viernes (1 de enero), se toman el sábado (2 de enero), descansan el domingo (3 de enero) y el lunes se presentan a las 8:00 am en sus UMRs. Todos de acuerdo, ya que salir a medio día es preferible a no salir, ya que como Pasantes, supuestamente no tenemos derecho a más días libres que nuestras vacaciones.

El pretexto para tenernos encerrados era la repartición de vacuna contra la influenza (la estacional, no se emocionen) y pues teníamos que estar en las unidades para recibirla. Ahí estuvimos. A Zapotal Hill llegaron como a las 5 pm, y la medicina la recibió mi enfermera. Al momento de que mi enfermera se iba, por radio comunicaron que el Jefe se iba a presentar en una localidad cercana a la mía y en la mía. Si, se iba a presentar el jueves a las 8:00 para "enseñarnos a usar el autoclave".

Como nota al margen, debo señalar que el autoclave tiene 2 meses en la unidad. ¿Porqué esperarse hasta el último día para ir a enseñarnos cómo se usa? Misterios del Servicio Social.

Pues bien, el jueves (el día que teníamos autorizado salir a las 12:00) estuvimos listos desde las 7 am, es decir, una hora antes de lo que suele abrir la clínica. A las 8, adivinen. Ni las luces del Jefe, ni su voz por el radio. Dieron las 9, las 10 y nada. A las 10:30 volvieron a hablar por radio que el Jefe se estaba trasladando para llegar a las dos unidades sentenciadas. A las 11 y algo llegó a la OTRA unidad. Es decir, a menos de una hora de salir. Dieron las 12 y nada, ni voz por radio ni nada. En ése momento, como habían personas que me habían invitado a comer, salí para no quedar mal, aunque ya podía haberme ido a mi casa desde entonces. A las 1:15 hablaron por radio, el Jefe, que en diez minutos llegaba a mi unidad.

Dieron las 2 pm y no llegó. Es decir, salí DOS HORAS más tarde porque el Jefe no tuvo la amabilidad de llegar puntual a la hora que él mismo había establecido. Pero claro, como soy Pasante, puedo esperarlo fuera de horario todo el tiempo que quiera, ¿no?, y en Víspera de Año Nuevo, donde está de la fregada viajar en carretera en autobuses de segunda porque siempre van llenos y el tráfico está horrible.

Ya no me importó si llegó o no o si me toca castigo o regañiza por no haber estado.

Feliz Año Nuevo, compañeros. Y recuerden: antes de la palabra "pasante", va la palabra "Médico".

162.7 A punto de la decepción

Hoy se llevó a cabo uno de los episodios más desagradables en mi carrera profesional.

El rumor había corrido desde hace un mes, pero hace apenas una semana nos llegó la confirmación por correo electrónico: el 14 de noviembre todos los MPSS se tenían que presentar en el Aula Magna de la Facultad para presentar un exámen de caracter obligatorio, el cual debía acreditarse para poder ser liberado del servicio. Ilógico, injusto, irracional.

Nos avisan con una semana de anticipación. Hubo gente que no tuvo tiempo para prepararse para el ENARM durante meses, o que no se ha titulado porque no tiene tiempo para inscribirse. Ahora, con menos de 8 días, nos tenemos que presentar a un exámen.
Llevamos 10 meses y medio en el Servicio Social (el SS de Medicina es el peor Servicio Social de todos). Llevamos 10 meses y medio de esclavos con una paga miserable, en condiciones lamentables dentro de nuestras UMR, en localidades de alto riesgo, sin beneficios ni salvaguardias. Y nos avisan después de éstos 10 meses y medio que si no pasas el dichoso exámen, simplemente no te liberan.

Éste exámen forma parte de La Acreditación (así, con mayúsculas) de la Facultad. La Acreditación es un objetivo que la Facultad de MEdicina de la UV en Veracruz lleva años buscando. Se han realizado juntas, se han realizado proyectos, se ha invertido, se ha investigado y se ha hecho circo, maroma y teatro para conseguirla. Pues bien, uno de los puntos para La Acreditación se refería a evaluaciones para los MIP y los MPSS. Éste punto se lleva considerando DOS AÑOS, y nos avisan con UNA SEMANA de anticipación de éste exámen.

Cabe mencionar que las dos horas antes del exámen fueron intensas. Fueron dos horas de quejas totalmente justificadas de nuestra parte, y de las explicaciones, no tan justificadas a nuestro parecer, de nuestros directivos. Nos explicaron el proceso para La Acreditación, la mecánica y finalidad del exámen, la segunda oportunidad para los que no quedaran. Al final de cuentas el exámen quedó como lo que es: una imposición de último momento hacia nosotros. Como si la carrera no tuviera ya demasiadas trabas o nuestro año de Servicio Social no fuera lo suficientemente intenso. O pasas el exámen o te quedas fuera.

Exámen de 230 preguntas, 210 entre casos clínicos y preguntas directas y 20 en inglés con artículo incluído. El sesgo al parecer fue bastante bajo, porque lo pasé. Eso sí, lo sentí más dificil que el ENARM, y en esto varios de mis compañeros estuvieron de acuerdo. Sin lugar donde apoyarse para responder. Eso si, nos dejaron salir al baño a todas horas, a mi me permitieron ponerme de pie cuando me cansaba de estar sentado y supe que un par de compañeras pudieron ir a desayunar con medio exámen contestado; es decir, no fueron condiciones tan draconianas como uno pensaria, tomando en cuenta las horas anteriores..

Además, se llevará a cabo una Junta Académica para ver la posibilidad de manejar éste como un exámen piloto. No tengo demasiada fe en la apelación, pero cosas más raras suceden. Así, la posibilidad de pasarlo aumentarían, ya que somos la primera generación a la que se le pone dicho exámen y se debe considerar la injusticia del poquísimo tiempo con el que se nos avisó.

¿Porqué estoy al borde de la decepción?
Porque no creí que la Facultad hiciera algo así. Lo creería de los hospitales donde hicimos el internado. Lo creería de las instituciones donde realizamos el Servicio Social (en algunos casos, y en algunas zonas, no en todas). Lo creería de los directores de hospitales, de algunos asesores y uno que otro coordinador. Es decir, lo creería de todo organismo encargado de explotar al estudiante de medicina. Pero no me mi Facultad. Nunca creí posible que la institución que se encarga de cuidarnos, de velar por nuestros intereses (que lo han hecho, por cierto, de forma algo tibia en algunas cosas) nos salga con una traba de éste tamaño para poder liberarnos y titularnos. Es la Facultad el organismo máximo que decide quién de nosotros puede ser llamado médico, aún por encima de los hospitales e instituciones. Es la máxima autoridad, y que la máxima autoridad nos salga con una irregularidad de éste tamaño se me hace ilógico, injusto e irracional.

Pero bueno, ¿qué nos queda? Si precisamente con quien nos podemos quejar tiene la obligación por ley de realizar éstas acciones. La mayoría presentamos el exámen y hasta donde sé la mayoría lo pasó. Me alegro. Por los que no lo han pasado, quedan un par de oportunidades. Esperemos que los Directivos, (por lo menos el Director y el Jefe de Enseñanza) continúen con la predisposición al diálogo que mostraron (eso si se los reconozco, fue imposición pero nos dejaron quejarnos y respondieron nuestras dudas hasta que nos cansamos) y que ésto quede como una única mancha en el concepto que tengo de mi Facultad. Pero sobre todo espero que se trabaje para que ésto no vuelva a suceder, no sólo a mi generación, sino a las que vienen detrás de nosotros; ya de por si la carrera es dificil, larga y requiere de mucho sacrificio.

160.6 ¿En qué se gasta el dinero de los impuestos en las UMRs?

Será acaso, ¿en más medicamentos?, ¿en antipiréticos o antigripales para la temporada de frío?, ¿en la super-promocionada vacuna de la influenza?



No.

Será acaso, ¿en equipo nuevo, o en su defecto, reparar el equipo que tengamos dañado?



Tampoco.

Será acaso, ¿en mejor capacitación para los doctores y enfermeras?



Mmmm...nop.

Será acaso, ¿en mejorar las Unidades Médicas, repararlas o siquiera pintarlas?



Ni de cerca.

En esto:



Así es, éste tipo ahora nos verá dar consulta en sus descuidadas unidades.

IVA al 16%. Telecmunicaciones 3%. ISR 30%. Y no hay dinero.

160.5 ¿Qué haré en mi cumpleaños?

¿Qué haré en mi cumpleaños? Curar gente, porque eso es lo que hago, y lo hago bastante bien. Aunque la primera parte del día me la pasaré viajando en un autobús de segunda, porque el dinero y el tiempo no alcanzan para mayor comodidad. Con un poco de suerte dormiré en el camino, escuchando el reggaeton de los estudiantes de Alvarado que se suben en Salinas y Arbolillo. Despertaré 6 o 7 veces en el camino, una vez por cada parada del autobús. En Lerdo se subirá el mismo policía que siempre me despierta porque se baña en perfume y apesta el autobús. Con un poco de suerte irá del otro lado del pasillo, y el tufo será menor. Después de Angel R. Cabada empezarán a subir los ensombrerados, con su olo a sudor viejo y sus pláticas conspiratorias. No les haré caso y seguiré durmiendo hasta Tapalapan y de ahí trataré de no hacerlo, porque si me duermo terminaré en San Andrés y yo me bajo en Santiago.

En Santiago esperaré la viajera que me lleve a El Morillo, y de ahí a El Zapotal. Las viajeras son camionetas Nissan "modificadas" para el transporte público. Dará tumbos en la horrible carretera, olerá a gasolina y no tengo lugar dónde apoyar los brazos para no ir saltando de un lado a otro, pero encontraré la forma de robarle 30 minutos de sueño al viaje. El camino de terracería El Morillo-El Zapotal me despertará, porque es intransitable en temporada de lluvias.

Llegaré a mi UMR, pequeñita pero con personalidad, y estará Gudulupe esperando. No, no se llama Guadalupe, sino Gudulupe, proque así escribe ella. Si tengo un poco de suerte, no habrá nadie más esperando, pero es casi seguro que habrá dos o tres personas esperando consultas. A lo mejor un niño con infección de garganta o un anciano con vómito. Sólo que allá los llaman "las anginas" y "la arrojadera". Los atenderé a los dos, les diré que no hay medicamentos y les recetaré algo. Y no, para la diarrea no doy antibiótico de primera vez, ni aunque me lo pidan.

Gudulupe me dirá las noticias del fin de semana. Que si el Chivo ya no quiere entrar a la Marina. Que si Dina tuvo problemas porque le levantaron reporte. Que si el agente municipal anda de aquí para allá.

Con un poco de suerte a la una ya no habrá que ser. Habré visto a los 6 a 10 pacientes del lunes en la mañana y a todos les habré dado un buen servicio. Porque eso hago, aunque digan que soy regañón y enojón. Porque debo hacerme entender, y lamentablemente muchos sólo entienden cuando se les trata así.

De dos a cuatro dormiré, es obligatorio. La espalda me estará matando, la cabeza me dolerá y a lo mejor tendré un calambre en la pierna por dormir sentado en el camión. Ni modo, a aguantarse. Pondré el agua a enfriar en mi refrigerador del año del caldo, prenderé mi ventilador, abriré una ventana o dos y echaré una pestaña de hora y media.

A las cuatro volveré a abrir la consulta. No hay mucho trabajo por las tardes pero nunca se sabe, con eso de que los hombres regresan de la milpa a ésas horas. Con un poco de suerte a las seis estaré cerrando otra vez, e ire a comer a casa de doña Mary. Veré un poco la tele, porque sólo puedo ver la tele mientras como en casa de doña Mary, y regresaré a la clínica. Como son las siete y media, ya estará oscuro por el nuevo horario. Ésa comida será la única comida del día.

Me bañaré, me vestiré y prenderé la computadora. A lo mejor juego un rato, a lo mejor leo los cómics o libros que tengo guardados. Seguiré leyendo "Contacto", de Carl Sagan. Después, entre diez y once, decidiré que es hora de dormir en mi catre con un colchón que ha visto mucho mejores días. Apagaré la luz y me acordaré que es mi cumpleaños, el primer cumpleaños que pasaré lejos de mi familia. El primer cumpleaños en que no veré a Zabdy (bueno, si la veré, porque tengo fotos de ella en mi cuarto, pero saben a lo que me refiero). El primer cumpleaños que mi madre no me preparará nada de comer. Ni siquiera podré pedir una pizza. Nadie me abrazará, ni me hablarán por teléfono. Recibiré los mensajes del Facebook y del Twitter y los correos con una semana de atraso, la próxima semana, excepto, claro, aquellos que se adelantaron.

No creo que haya regalos este año, y si los hay prefiero el dinero en efectivo, porque me ha estado haciendo falta estos días. Aún no me depositan en la tarjeta que nos obligaron a tramitar.

Pero estaré trabajando, ayyo, porque soy médico. Estaré en la línea frontal, donde debo de estar. Estaré alerta en caso de dengue e influenza, estaré pegado a la radio, estaré atendiendo gente con problemas no-médicos pero que no saben a quién recurrir. Estaré llenando papeles y más papeles, solicitando e interpretando. Estaré curando gente, porque a eso me dedico. Y sólo en la noche me acordaré que es mi cumpleaños.

Con un poco de suerte, ésa noche (esta noche) no habrá ninguna urgencia.

160.3 Les presumo...

...una de las tantas cosas buenas del Servicio Social, y no, no estoy siendo sarcástico.







No todo es malo en Zapotal Hill. También existe la buena comida. Como parte de mis múltiples funciones, el WTF obligatorio es la muestra gastronómica que debemos organizar (aunque claro, yo no estudié para eso, pero a 3 meses de terminar ¿qué importa?). Dentro de los platillos preparados y degustados: tamales de frijol, calabacitas rellenas, guiso de soya con papa y zanahoria, ensalada de nopal con ejote, bistec de nopal, coliflor capeada, pollo asado, pollo enchilanchado, caldo de verduras a la hierbabuena, puré de papa, plátanos fritos con queso y crema, nopal asado con queso fresco y tacos dorados de pollo.

Al fin, un poco de justicia.

158.2 ¿Mi opinión sobre la reforma fiscal?

Calderón defiende como perro su reforma fiscal. Se enoja con los estados que "no lo están apoyando en la recaudación" y recalca que no abandonará a los pobres en esta crisis.

Formo parte de la clase media. Así, con mi "beca" de médico pasante, con mi familia cuyo pilar económico se encuentra en activo, los hijos con carrera completa y toda la cosa. Tratamos de ser ahorrativos en algunas cosas. Nos damos de vez en cuando un lujo, como mi Wii, mi conexión a internet y con un poco de ahorro la computadora que ahora estoy usando. Al igual que miles de familias en México.

Veo arriba en el escalafón y está la clase alta: desde los altos centrados que son muy ahorrativos y trabajadores (los hay algunos) hasta los estrafalarios que si no comen en restaurant todos los días prefieren no comer, los que se van a Houston porqué "allá están los mejores centros médicos del mundoooo", los que traen coche del años todos los años. Gente que para bien o para mal ha podido conseguir su fortuna de las maneras más diversas posibles. Son los empresarios que invierten en el pais y el estado, por lo tanto, son intocables.

Por debajo veo a esos 20 millones de pobres. Estando en Servicio Social, estoy en contacto diario con esos pobres. Los "desvalidos" que Felipe Calderón quiere proteger con el aumento de impuestos. Gente pobre que viene pidiendo consulta con teléfonos Iusacell (porque son los únicos que tiene señal en mi rancho), tenis de marca y camioneta de menos de dos años atrás. Si, la gente que cuenta con programas como Oportunidades que les regala dinero por no hacer nada. Gente que recibe hasta 4000 pesos al mes (mucho más que mi beca) con sólo extender la mano, además de contar con la UMR con medicamentos gratuitos, apoyos para el campo, una escuela secundaria dentro de la misma comunidad a la que no le tienen que pagar más de 100 pesos al año por alumno. 4 mil pesos por la "obligación" de mandar a los hijos a la escuela (y aún así hay gente que no lo hace porque "la escuela no sirve") y asistir a pláticas de salud (en las que nadie pone atención porque "no sirven pa´ nada, yo sigo tomando agua cruda y me siento bien").
Gente que sólo estira la mano para recibir dinero de Papi-Gobierno, dinero que se saca de los impuestos que la clase media carga en su mayoría.
Gente que no ha pagado un centavo de impuestos en años.

Claro, existe la gente en verdad pobre, que no está afiliada al Programa, pero aún así ésa gente cuenta con apoyos que la clase media no tiene. Y si me dicen que "pobrecitos, es que no tiene educación/dinero/cariño/comida" pues están equivocados. Por lo menos en Zapotal yo, médico con título universitario (en proceso, pero ustedes me entienden) he pasado más hambre que cualquiera de los lugareños. Porque, por lo menos en Zapotal, hay quien no se preocupa si el médico comió o no, total "para éso ellos pagan sus impuestos, pa´ que el do(c)tor coma)".

Ésta es la gente a la que Calderón no quiere desproteger: la del Programa Oportunidades y la del infructuoso Seguro Popular (el cual sangra a las instituciones de salud, además de tener un número limitadísimo de padecimientos en cobertura).
¿Porqué digo que el Seguro Popular sangra a las instituciones? Porque he tenido que mandar más de 10 ultrasonidos a petición del paciente, quien cree saber más de medicina que yo y que solicita estudios "porque tiene el Seguro Popular y es mi trabajo hacerle el pase". Cada estudio innecesario, como los famosos "ultrasonidos de espalda" tienen un coste monetario que se va acumulando, la cuenta se pasa al Gobierno y el Gobierno echa mano del erario público para pagar los innecesarios estudios. De nuevo, la clase media paga un programa inútil.

Tal vez si dichos programas no fueran populistas y paternalistas, funcionaran: que en vez de darle el dinero en efectivo a la gente (gravísimo error considerado un logro) y se garantizara con dicho dinero el abasto de medicamentos, las mejoras en vías de comunicación, las mejoras en el sistema de educación y el apoyo en especie en el campo, en verdad se lograría combatir a la pobreza.

Pero no, prefieren dar el dinero para tener al pueblo contento y callado. Total, si Papi-Gobierno les da y que ellos se lo gasten como quieran, que para eso está la clase media: para que nunca falten los pobres.

Porque es la clase media la que recibe de lleno los impuestos: son los consumidores masivos de productos y servicios. Incluso son los que más toman cerveza. Es la clase a la que el dinero se le hace nada de una quincena a otra, mientras mis "pobres" lugareños reciben créditos de "Compartamos Banco" de hasta 30,000 pesos a pagar conforme se pueda.

¿Y en la omnipresente clase media, la clase trabajadora, la que paga impuestos por todo, la que se parte el lomo y lucha todos los días por mantener el estatus quo,, la que no tiene asegurada la atención médica, ni la papilla para evitar la desnutrición infantil, ni recibe del Gobierno 500 pesos al mes por no hacer nada, quién piensa señor Presidente?

156.5 Aclaraciones

Varias de ellas.

La primera: estoy de vacaciones. Mi primer período vacacional fue entrando al Servicio, así que estas se sienten como mis únicas y cortas vacaciones.

Segunda: ¿Porqué no he seguido con la serie de Médico Pasante en Servicio Social?, porque todos los días son muy parecidos, y cuando la monotonía se rompe, es por problemas. La verdad me empezó a deprimir que casi todo era malo (al revisar mis notas) y pues no tiene caso seguir con algo así. Por mi salud mental. Aclaro en la aclaración: hay gente que vale la pena, claro, pero siempre son los mismos y son pocos. El SS es una decepción del 80%. Por lo menos en mi caso.

Tercera: Aprovecho para darle la bienvenida a los blogs al amarguetas y al super cuate, del blog "Fuego en el Acetato". Excelente blog, vale la pena darle una checada y comentar.

Cuarta: ¡Inició Octubre!, mi mes favorito y por mucho. Mucho por celebrar y con ganas de celebrarlo. Lo más importante, cumplo dos años (10) con mi novia. Te amo, Z, y gracias por aguantarme éstos dos años.
Otros menos importantes: mi cumpleaños (26) y el de mi blog (17).

Quinta: El Mesías del Salto de Eyipantla me está ordenando escribir más. Veré qué se puede hacer, aunque no prometo nada.

153 Zapotal Hill

"Mientras [Zapotal] no se te convierte en un Silent Hill o algo así, no te preocupes."

FeCo, el Señor de las Moscas, en un comentario del blog.

Pues gracias a la lengua profeta del buen Feco, tengo el orgullo de presentarles mi rancho del SS donde estoy expiando mis pecados y culpas, mientras el terrible Cabeza-de-Suero-Vitaminado me persigue con un equipo de venoclisis gigante.








Don´t go out there! There is something in the mist!

Y encima de todo, tengo que recibir las visitas de...



...la Reina de la Oscuridad Takhisis (y yo sin mi Dragonlance)...



...y Cthulhu by himself.

Bueno, lo admito, las dos últimas son mentira, pero, ¿a poco no se ve medio tétrico mi rancho?

152.5 Seguir acarreando piedras de aquí para allá y de regreso...

Por algo las siglas son SS.

Hoy, a las 2:30 pm, mi jefe inmediato superior me ha hablado a mi casa por teléfono para volver a solicitar una información que había pedido el viernes. Bueno, si te la pidió el viernes, ¿porqué no la entregaste ése día?.

Si lo hice.

Pero creo que debo aclarar. El viernes, a eso de las 2 de la tarde, solicitaron una información "de urgencia", de parte de la coordinación. Eran los pedidos de medicamentos para este año. Es decir, formatos que debe de entregar enfermería, no el médico. Pues bien, la orden fue "que el personal médico, base y pasante, se dirigieran a su internet más cercano para recibir los nuevos formatos, llenarlos y reenviarlos, DE URGENCIA". Ojo, pedían personal médico para entregar información de enfermería. Ojo también: mi "internet más cercano" (porque ni hablar de internet en la UMR, si ni siquiera tengo computadora, y eso que me tenían que dar una para trabajar) se encuentra a 40 minutos de viaje. Y pagar el viaje y el costo del internet de mi bolsillo sin que me lo devuelvan.

Salí con los papeles que pedían. Llego al internet y me encuentro con un formato de EXCEL, lleno de números y siglas que no entiendo, ya que son formatos DE ENFERMERÍA. Al parecer, solicitaban nuestro pedido de medicamentos para todo el año (y como soy excelente en eso de ver el futuro, sabré exactamente cuánta medicina voy a utilizar). NO había ni un sólo renglón de cómo llenar dichoso formato, y ni modo de regresarme a mi UMR para ir por mi enfermera. (Además, el mensaje era que fueran los médicos con determinados papeles, no la enfermera). Llené los formatos lo mejor que pude y si, adivinan.

Estaban mal.

Y a mi jefe se le ocurre el único día que tengo libre en toda la maldita semana de estar haciendo su trabajo, para pedir la información. Qué es urgente, que se la están pidiendo, que no sé qué.

Información que ya habíamos entregado, por cierto, desde marzo. Pero la quiere ahora.

Cuando le dije que ya tenía compromisos para hoy (porque es el único día donde puedo hacer compromisos) me salió con la cantaleta de que "el también tenía compromisos que había dejado a un lado, que no podía estar con su familia porque, blah, blah, blah". De nuevo, él está en esto PORQUE QUIERE; NOSOTROS ESTAMOS AQUÍ PORQUE NOS OBLIGAN. Existe una enorme diferencia entre que tus jefes te pidan tonterías de último momento Y te estén pagado por eso A que a nosotros nos pidan tonterías de último momento, nos den una miseria de beca y encima tenemos que soportar que nos salgan con ésas m@m@d@s.

De haber sabido que el Servicio Social era una mierda tan grande, no estudiaba medicina.

150. 6 - Por algo las siglas son SS...

Uno de los castigos aplicados en los campos de concentración (y exterminio) de los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial consistía en que un grupo de prisioneros movieran miles de piedras de distintos pesos de un lado del campo al otro para que, cuando terminaran de mover las toneladas de piedra, se recibiera la contraorden y todas las piedras tuvieran que ser devueltas a su sitio original para que, cuando fueran devueltas todas las piedras, se recibiera una nueva orden de moverlas hasta el otro lado del campo. Así, por días enteros, para humillar a los prisioneros y quebrantarlos.


Algo parecido sucede en el Servicio Social: Se reciben órdenes de distinta índole y a veces hasta contradictorias, para luego ser contraindicadas nuevamente y terminar haciendo algo muy distinto de lo que se tenía que hacer. Uno de los ejemplos, sumamente conocido para el MPSS, es el llenado del infame SISPA: uno se esfuerza en llenar el formato de forma correcta y veraz, para llegar a la reunión zonal de cada mes y tenerlo que corregir por distintos motivos: que los índices no pueden tener tanta variación de un mes para otro, que tal cuadro se actualiza de forma bimestral, que el filtro no reconoce una variación tan grande, que debe cuadrar con lo reportado el primer semestre del año anterior, etc. Una verdadera telaraña de indicaciones para llenar el formato que nunca se domina del todo. Ni siquiera los doctores que llevan años en esto lo pueden dominar del todo y no es por desidia ni falta de conocimientos, sino que parece que las órdenes de llenado cambian mes con mes.


Otro ejemplo sucedió en éste mes de junio: por las elecciones recibimos órdenes de tener presente el blindaje electoral, es decir, tener cuidado con los candidatos y las campañas, recordar al público en general que el Programa no era partidista, tener el buzón de delitos electorales y NO REALIZAR NINGUNA CLASE DE JUNTA O REUNIÓN DURANTE EL TIEMPO QUE DURARAN LAS ELECCIONES. Todo claro y sencilla hasta ahí, hasta que nos llegó la orden de realizar un Taller de Contraloría Social, con 20-25 participantes. Para el mismo mes. Entonces, ¿hacíamos o no el taller?, y ni para preguntar, porque eran órdenes de más arriba que los jefes.


Y empezamos a cargar las piedras de un lado para otro. No pretendo trivializar el sufrimiento de las personas que vivieron el Holocausto, ni tampoco comparar nuestro…ejem…Estado... con los Nazis, pero caray, el sentimiento de humillación y de poco respeto por nuestra labor es superlativo, y sólo a un sádico se le puede ocurrir llamarlo Servicio Social, u SS, total, que las siglas son las mismas.

150.2 Médico Pasante en Servicio Social (16)

(Tomado de las notas del Dr. Humbert C Christopher, MPSS asignado a la UMR 287, el Zapotal 2, Santiago Tuxtla)

03-julio-2009

11:00 hrs

La temporada de lluvias ha llegado reptando, como un ladrón sumamente meticuloso al pueblo. Aunque las carreteras han estado anegadas con las lluvias, El Zapotal se había mantenido seco por varios días, matando ganado y acabando con los pocos pastizales para los animales sobrevivientes. Aunque ahora la humedad carga el aire, aún parece improbable una recuperación en forma, lo cual mantiene expectantes a los campesinos y ganaderos del pueblo.

La rutina se ha establecido de nuevo en la comunidad, y como todo pueblo, la sorpresa ha dado el inexorable paso hacia el deporte nacional de los pueblos de México: el chismorreo malintencionado; que si el Médico nunca está, que si la enfermera tiene SIDA, que si los que no hacen faena perderán OPORTUNIDADES, que si hay gente capacitándose, que levantaron reportes contra todo mundo. Lo peor de todo es que es el mismo pueblo el que levanta chismes contra sí mismo, dividiéndose. El fondo de todo, a lo que he podido entrever, tiene sus raíces en un mal mayor, la política. Al parecer la división primaria, la primera grieta, siempre es la política, que Fulanita es de tal partido y Mengana de tal otro, y pues a inventarse chismes mutuamente para acarrear gente y se llevan a los demás entre las patas.

He tratado de mantenerme al margen, y de mantener a la clínica al margen también, pero estoy seguro que no tardan en empezar a decir cosas en contra de su servidor de su trabajo. Es el único deporte que practica toda la población.

150.1 Post Post-Reunión Zonal, San Andrés

La reunión, aburrida, como todas las reuniones habidas y por haber dentro del SS. Recabar más y más información, escuchar las mismas pláticas una y otra vez. Como corolario: que no nos pagan hoy, sino hasta mañana y a ver como le hacen para sobrevivir hoy.

Lo mejor siempre ocurre al final. Cuatro pasantes dentro de un cuarto de hotel. Platicamos, platicamos y platicamos por un par de horas, intercambiando experiencias, relatos, chismes y demás. Todos llegamos a la misma conclusión: nuestro asesor es un imbécil.

Durante toda la reunión a exponer gente: que Fulanita no está cumpliendo las metas, que a Zutanita casi se le muere un paciente (sin que fuera culpa de la Pasante, claro), que Tal no ha organizado módulos del CARA (Centro de Atención Rural para el Adolescente) y demás. Claro, la culpa es de los Pasantes que no hacen nada, nunca del asesor que no nos ha explicado cómo se hacen las cosas.

"Es que somos el último lugar en MPF en todo el país, porque no hacen su trabajo". Debe ser porque estamos demasiado ocupados haciendo el de él. Cuándo de un salón de 12 personas 10 salen mal, ¿de quién es la culpa?

Y aquí viene el mejor consejo que le puedo dar a un Pasante en Servicio Social: no importa si lo hiciste o no lo hiciste, repórtalo como que si lo hiciste y todos contentos. Si pones la verdad en tu información, adivina: te la van a corregir.

Por eso los programas sociales funcionan: porque ponemos que funcionan.

149.1 La tercera gran mentira del Servicio Social

Antes de proceder, creo que tengo que hablar un poco de Salto de Eyipantla. Ya he mencionado que Zapotal es una de las comunidades más tranquilas que hay para realizar el SS; pues bien, Salto es todo lo contrario: con una población de más de 12,000 personas, tiene de 60 a 70 consultas diarias más urgencias a todas horas (a mi compañero ahí lo levantan varias veces por noche) más todo el resto de la parafernalia del Programa Oportunidades, además, su UMR es centinela, así que todo el día tiene que estar recabando información que le piden los jefes, pasar mensajes, coordinar cualquier evento que se realice (como las famosas jornadas de Traumatología y Ortopedia, donde lo pusieron a hacer notas de envío de todos los pacientes de todas las comunidades de la zona, mientras atendía su consulta) y para colmo, tiene a los jefes junto casi todos los días supervisándolo. Salto de Eyipantla es el peor lugar para realizar el Servicio Social.


Pues bien, en un día en especial ajetreado, mientras el Pasante de Salto atendía su consulta de 70 personas, uno de los ingenieros que coordinan Acción Comunitaria solicitó determinada información, y Salto tuvo que interrumpir su trabajo (que por cierto, nadie va a hacer por él) para transmitir el mensaje, y para colmo, querían que él recabara las respuestas de todas las unidades, ante lo cual el Pasante dijo algo así como (y con justificada razón): "Si me permiten un momento, estoy con muchísima consulta y por ahora no puedo recabar nada", a lo que el ingeniero respondió, como sólo los jefes saben hacerlo:

"Todos tenemos trabajo, y si no puede, pues las puertas están abiertas para que se vaya".

¡HEChF!, lo malo es que nadie puede responderle a un jefe, pero hay que recordar que el SS es un paso obligatorio para nuestra formación, no estamos ahí por gusto ni nos pagan lo suficiente por hacerlo. No estamos haciendo el Servicio porque queramos, sino por deber, y ya es mucho que tengamos que estarle haciendo la chamba al gobierno como para tener que soportar comentarios de ése tipo.

149 - Médico Pasante en Servicio Social (15)

(Tomado de las notas del Dr. Humbert C. Christopher, asignado a la UMR 287, localizada en El Zapotal II, Santiago Tuxtla, Veracruz, México)

Vísperas del día de San Juan Apóstol, 23 de junio, 2009

11:55 hrs

Los días se han sucedido uno tras otro sin grandes cambios. Creo que mi reto aquí es no volverme loco. Son tantas cosas las que me están desquiciando: por un lado son los mismos pacientes con las mismas enfermedades. Uno les da el medicamento, las indicaciones y ni se toman el medicamento ni hacen caso a las indicaciones, y a la semana los tengo aquí, con la misma enfermedad pero más grave para "haber qué les doy". Les vuelvo a dar medicamento y nuevas indicaciones y lo mismo. Luego se quejan de que no hay medicamento, con ganas de zarandearlos un poco y gritarles que si no hay medicinas es porque no se cuidan como debe de ser. "Es que yo de eso no sé, dotor", responden, con el tonito de siempre (el mismo tonito de "soymuypobreeignorantequeelgobiernomeresuelvalavida") a lo que les respondo "pues yo si sé, y le digo que se tome esto y esto", "ajá, si, ajá", como si yo no supiera de lo que estoy hablando. Eso si, cuando don Nicasio y don Antonino se dieron cuenta lo que cuesta el medicamento con particulares para tratar sus pies diabéticos (claro, diabéticos que no se toman la medecina porque sabe fea y se les atora en la garganta) a correr a la UMR para que yo los viera y les diera las gasas y los guantes para sus curaciones diarias. Ahora sí, se toman todas las pastillas, ahora si hacen caso para que no les vayan a cortar las piernas. Ahora sí, que papi Gobierno y el dotor les arreglen la pinche vida.

Luego, doña Paulina (ajá, la misma doña Paulina que viene a las nueve de la noche para suplicarme por constancias médicas para el baquetón de su hijo "pá que no lo corran del trabajo" a echarme en cara que el otro dotor (no sé quién, porque para ellos cualquier persona que haya pisado la clínica, sea pasante, base, cubrevacaciones, enfermera, ingeniero de acción comunitaria, polivalente o asesor es el "otro dotor") (por cierto, aquí va el tonito otra vez) "nunca decía que no hay medecina, y siempre me tenía mis gotas para los ojos". Pinche vieja, tiene oftalmopatía desde hace 5 años y no quiere ir con un oftalmólgo "porque me va a querer operar" pero eso si, chingue y jode todos los meses con sus gotas para los ojos (que no le sirven para nada, por cierto) y al primer "no hay" a echarte en cara que el otro dotor conseguía medicamentos de su propio bolsillo para dárselos. Otra que quieren que le resuelvan la pinche vida. Que tome su dinerito de Oportunidades y se compre las gotas, porque en verdad no hay. Y todavía se va indignada. Eso si, si le pido que ponga su queja por escrito para dársela al asesor me dice que no "porque luego van a hablar mal de uno". Entonces, se pueden estar muriendo pero eso sí, que no hablen mal de uno, porque eso sí es grave. Eso es dignidad y no tonterías.

Y no voy a empezar a hablar de los familiares de doña Agustina, porque no me gusta hablar mal de la gente.

Eso por un lado, por el otro (y no es culpa de los médicos que pasan la información ni la que la recaba, aclaro desde ahora), la Coordinación, supongo, por órdenes de Xalapa (supongo otra vez) a pedir información inútil una y otra vez, la misma todos los días todas las semanas, que cuantos volantes de información sobre la influenza hemos repartidos, que cuantos han preguntado por la vacuna (como si tuviéramos la dichosa vacuna), que cuantos sobres de complementos Nutrivida y Nutrisano necesitaremos para noviembre y diciembre (tomé mi bola de cristal y tuve una visión que me decía que no necesitaremos complemento, porque algún idiota nos mandó 16 cajas, cuando no tengo siquiera ésa cantidad de embarazadas ni niños que consuman el complemento), que cuantas hidralazina y sulfato de magnesio en ámpulas para el "stock" de gineco-obstetricia con sus fechas de caducidad, que no olvidemos el taller de Contraloría Social (ah, caray, ahora organizo talleres y soy "facilitador", por gracias y obra del MONESVOL y Acción Comunitaria) y la relatoría del dichoso taller. Ojo, repito, no creo que mis jefes inmediatos sean los culpables, porque ellos, a su vez, reciben órdenes inútiles e idiotas de más arriba y ni modo, a alinearse y obedecer al jefe, pero algo me dice que son los jefes de los jefes (señores) los que se alzan el cuello con todo esto.

Y no hablaré de la papelería (cerros y cerros talados a lo imbécil para hacer ésa papelería), porque no quiero hablar mal del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, que tanto bienestar ha traído a tantas familias…

Caray, tienen razón, el sarcasmo no se transmite muy bien por éste medio…

Nunca pensé que diría esto, pero el 50% de las veces, me gustaría regresar al internado.

148.2 La segunda gran mentira del Servicio Social

Ésta nos la dijeron en una de ésas eternas juntas zonales: "El Programa IMSS-Oportunidades no es paternalista"

¿¡Qué?!, ahora resulta que un programa que le paga a la gente por no hacer nada, que les otorga un servicio médico gratuito (con pasantes, de acuerdo, pero servicio médico al fin y al cabo), que paga los útiles escolares de los niños y las incapacidades de personas mayores de edad no es paternalista. Mas aún, si un paciente no acude a sus citas, hay que ir hasta su casa para "reconquistarlo", es decir, darle la consulta en la comodidad de su hogar, total, para eso existe el Programa.

Entiendo que sea gente pobre, marginada, sin educación y demás, pero tampoco digan que Papi-Gobierno no se está pasando con aquellos que dependemos de realizar un Servicio Social y/o pagamos nuestros impuestos para darle a los pobres y terminar alzándose el cuello. Para colmo, los beneficiarios se quejan: se quejan de los horarios de consulta (porque quieren ir a la hora que ellos quieren), se quejan que no hay medicamento (eso sí es injusto, pero aún así, cuando sí hay, se les da gratis), se quejan que el dinero no les llega completo (cuando no asisten a sus consultas de control o no van a las pláticas, que es su única responsabilidad con el Programa), se quejan de que ellos pagan sus impuestos (¿¡qué!?, ¿cuáles impuestos pagan?*) y por lo tanto se les tiene que dar, dar y dar.

Una familia, con un par de hijos en la escuela y un anciano viviendo en la casa, puede recibir hasta 4,000 pesos al mes. Así, sin hacer nada. Además del dinero que ganen trabajando, sin pagar impuestos, con su servicio médico sólo por asistir a una plática 1 vez al mes y limpiar la clínica 2 veces al año.

Un profesionista, con 5 años de Facultad de Medicina, 1 de internado, viviendo en una UMR en pésimas condiciones, gana 850 pesos a la quincena, 1700 al mes. De ahí tiene que pagar su comida, sus transportes a su lugar de origen, ropa y demás gastos que tenga, por hacer un Servicio Social de 6 días a la semana, dando consulta de 8 horas al día con 16 de atender urgencias todos ésos días, por todo un año con sólo 20 días hábiles de vacaciones, sin feriados ni fiestas de guardar, llenando los interminables cerros de papelería inútil, dando además pláticas y talleres en su tiempo libre, organizando a la gente para las mejoras, orientando adolescentes y demás tonterías del Programa, todo esto sin las mínimas condiciones de seguridad o comodidad para el Pasante.

Algo injusto, pero bueno, ya qué. "Pos para eso estudié Medicina" y "pos al rato voy a cobrar lo que yo quiera", ¿no?

*Según el promedio de la población de por acá, las cuentas de luz y agua son impuestos.